EL

CABILDO

Arcón de Buenos Aires

 

 

 

EL CABILDO

 

Cada vez que los españoles fundaban una ciudad, asignaban un espacio frente a la plaza principal para levantar un Cabildo.

Según la distribución de tierras efectuada en el año 1580 por Juan de Garay en la segunda fundación de Buenos Aires, correspondió al Cabildo el solar N° 51, sobre el costado oeste de la Plaza Mayor (plaza de Mayo), con frente sobre la actual calle Bolívar, en ángulo con Hipólito Yrigoyen. El documento más antiguo que se registra en los libros del Cabildo, es del año de 1594, y corresponde al tiempo de la administración de O. de Zárate, que mandó transcribir la acta de la 2° fundación, por estar tan deteriorado el original que ya no era posible descifrarlo.

 

 

El 20 de octubre de aquel año de 1580, el Cabildo designa como Patrono de la ciudad a San Martín de Tours. En la época virreinal, bajo la protección del Patrono, se creó la Orden de Caballeros de Nuestra Señora Santa María de los Buenos Aires, integrada por destacados hidalgos, todos ellos de gran fervor mariano.

 

 

En 1608 se construye la primera sede del Cabildo

 

Su fachada

 

La primer edificación fue una simple construcción con paredes de adobe y techos de caña y paja. Constaba de una sala para la reunión de los cabildantes y tres pequeñas habitaciones, una de ellas destinada a cárcel. Las tejas fueron agregadas en 1712; se incorporaron una sala grande para deliberaciones de los cabildantes.


Este rústico edificio careció de solidez y en varias ocasiones el cuerpo municipal se reunió en el Fuerte, para evitar que el gobernador concurriera a un lugar no apropiado, donde además existía una prisión con un cepo para sujetar las piernas de los reos.
Esta construcción, refaccionada en 1621, es abandonada en 1632 ante la amenaza de derrumbe.

 

En el año 1649, el Cabildo fue mejorado pero con materiales poco durables —barro y madera— y no tardó en presentar un aspecto ruinoso.

En 1711 se autoriza su reedificación al arquitecto jesuita padre Juan Bautista Prímoli y Andrés Blanqui, quienes realiza los primeros planos en 1719.

Las obras del histórico Cabildo se iniciaron en el mes de julio de 1725, luego se suspendió. La obra volvió a reanudarse en 1734 y posteriormente —en 1747. El edificio, con excepción de la torre, quedó concluido en diciembre de 1751. El primitivo balcón del cabildo era de madera y fue reemplazado por otro de hierro mas reforzado. En 1786 se dispuso el ornato de la sala de sesiones, para la que se adquirieron alfombras inglesas, colgaduras de damasco carmesí con flecos y borlas de oro, dosel, cojines, escaños, mesas y una campanilla de plata-

 

 

El gobernador Hernandarias primero cedió una de las construcciones del Fuerte para que funcionase como Sala Capitular, y más tarde ordenó la instalación de un horno de tejas para la obra del edificio propio para el Cabildo-Rivadavia y Bolívar - en primer plano a la derecha se destaca los altos de Urioste, la primera casa de tres pisos edificada en Buenos Aires. Fue enviada a construir por el vizcaíno Félix Urioste, que murió asesinado, situados entre los altos de Riglos y el cruce de calle. Donde ahora en Bolívar e H. Yrigoyen se observa el mirador de los altos de Crisol en forma semicircular.(Primer edificio del cabildo a la izquierda). Juan Crisol, cabeza visible de una tradicional familia porteña, cuyo hijo Miguel Crisol (1842-1899) habría de ser un destacado urbanista.

 

 

En 1607 se levantó un primer edificio del Cabildo, que sufrió distintas modificaciones a lo largo del siglo. Luego de varios intentos de reparaciones, todo el edificio fue derribado. La pirámide ubicada en otro sector de la plaza (llamado plaza Victoria) fue trasladada en 1912 a su actual ubicación (media cuadra al este) luego de la demolición de la Recova que dividía el solar en dos plazas hasta 1883. Este monumento construido en 1811 para conmemorar el primer aniversario de la revolución de mayo, alberga en su interior dos construcciones. La primera sencillamente construida con una horneada de ladrillos y argamasa por Cañete. La segunda, más de acuerdo con el pensamiento progresista de la generación del ochenta, proyectada por Prilidiano Pueyrredón es coronada por la estatua de la Libertad. Originalmente se la rodeó de cuatro estatuas que simbolizaban la Astronomía, La Navegación, la Geografía y La Industria. Figuras que en la actualidad se pueden observar en la intercepción de Defensa y Alsina.

 

El lote para el nuevo edificio ya había sido asignado por Garay en 1580, y la construcción de las dos humildes salas (la Sala Capitular y la Cárcel) estuvo a cargo de del alarife Juan Méndez. Este se financiaría por medio de nuevos impuestos a las naves que entraban y salían del puerto de Buenos Aires. Su construcción finalizó hacia 1610, aunque al poco tiempo comenzaron varias remodelaciones a su forma original que terminarían después de 200 años. En 1764 el arquitecto español José Antonio Ibáñez construyó la torre.

 

 

La Revolución de Mayo de 1810 fue un proceso histórico que resultó en la ruptura de los lazos coloniales con España y llevó al camino de la independencia del país.

El 22 de Mayo de 1810, después de que llegará la noticia de la caída de la corona española en manos de franceses, los criollos convocaron un cabildo abierto que tuvo que ser aceptado por Cisneros.

Se tomó la decisión de formar una junta criolla que asumiera el gobierno hasta que el gobierno español fuese liberado de los franceses.

El gobierno popular quedó formado por intelectuales y militares criollos que venían desde hacía años luchando por la revolución independentista: Cornelio Saavedra, Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu, Juan Larrea, Juan José Paso y Mariano Moreno. A partir de este hecho, la lucha por la independencia fue un camino inevitable que desembocó en el Congreso de Tucumán del 9 de julio de 1816.

 

 

 

 

Primer plano de la Plaza de Mayo, desde el lateral norte. El epígrafe dice: "Iglesia San Ignacio, a la izquierda, Pirámide y Cabildo. Año 1881." De San Ignacio solo se ven las torres detrás de otros edificios. En enero de 1775 se instala un reloj con esfera en la cara Este y una campana en la torre. En enero de 1809 por orden del virrey santiago de Liniers se retira la campana para evitar que se la utilizara para disturbios políticos. Debajo del reloj, en la torre, fue emplazado el escudo de la ciudad y se inscribió la fecha de 1711. Este edificio será testigo de la Revolución de Mayo. En 1861 comenzó a funcionar un nuevo reloj que tenia esferas en cada una de las caras.

 

 

 

Escaleras del edificio Nacional de Rentas sobre calle Victoria (1867), a la derecha el Cabildo.

Por alli estaba el Café Victoria, hoy demolido. Situado en esquina noroeste de Hipólito Yrigoyen y San José.

 

Imagen poco conocida de la Avenida de Mayo en construcción. La foto es de alrededor del año 1890, y fue tomada en el primer tramo de la Avenida de Mayo, entre las calles Bolívar y Perú. En la foto se puede apreciar el edificio "recortado" de Bolívar y Avenida de Mayo, donde se encontraba la Jefatura de Policía y en su segunda planta funcionaba desde hacía 30 años el gobierno de la municipalidad de Buenos Aires. También se puede ver que el edificio contaba con un patio central rodeado de galerías con arcos. El 30 de noviembre de 1890 comenzó la construcción del nuevo Palacio Municipal, que es el mismo edificio que hoy alberga a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; el 31 de diciembre de 1890 se colocó la piedra fundamental y en marzo de 1893 se inauguró. También se puede ver que las edificaciones que fueron "recortadas" para dar paso a la nueva avenida fueron tapiadas, dando un aspecto temporal bastante desagradable y gris a la nueva arteria en algunas partes, ya que era recorrida por largos muros improvisados y sin ventanas. Pero eso duraría poco tiempo, ya que pronto comenzarían a construirse los bellos edificios y palacios que adornarían al nuevo bulevar con sus distinguidas fachadas.

 

haga click en la imagen para ampliar (FOTOS PANORÁMICAS)

La torre, elemento característico en los ayuntamientos medievales, se incorporó definitivamente en 1765. Aunque luego sufrió drásticas modificaciones. En 1879, avanzó el proyecto para instalar en el antiguo edificio la Cámara Civil, ya que el Poder Judicial no poseía aún un edificio propio. El arquitecto Pedro Benoit diseñó una reforma integral: elevó la torre diez metros y colocó una cúpula azulejada con aires nórdicos, el techo perdió sus tradicionales tejas y los balcones fueron vestidos con balaustradas, la arcada principal enmarcada por columnatas y toda la fachada recibió un tratamiento italianizante.

 

 

Plaza de Mayo en el año 1861. Vista del Cabildo y junto a él el Depto Central de Policía. Pirámide de Mayo en su ubicación anterior También se divisan las dos fuentes europeas de conocida fundición francesa Du Val D´Osne que actualmente están ubicadas en la intersección de las Av 9 de Julio y Córdoba-

 

 

 Es uno de los edificios al que más cambios se le realizaron a través de los tiempos.

 En 1884, el Congreso, por instancias de Don Torcuato de Alvear, autorizó la apertura de la futura Avenida de Mayo, y así el Cabildo debía perder tres arcos de su extremo norte. Empezadas las obras en 1888, se concluyó con la demolición de la torre y los tres arcos. Para algunos, este Cabildo tronchado fue una “caja de zapatos” por su forma. Vacío de tribunales y calabozos, pasó al Ministerio de Justicia e Instrucción Pública. También fue sede del Ministerio del Interior.

 

 

 

En 1725 se construye el nuevo edificio

 


El nuevo edificio se comenzó a construir en 1725 y respondió al proyecto ejecutado por el arquitecto jesuita Andrés Blanqui, quien ideó, con características propias de la arquitectura colonial, un volumen de dos plantas y torre central con sendas galerías abiertas, una en planta baja y la otra en la planta superior, con una balconada, tal como lo conocemos en la actualidad. La construcción era simple: mampostería de ladrillos con bóvedas y cobertura de tejas canal.

 

Las aberturas en forma de arcos, la carpintería de madera y las ventanas con rejas de hierro forjado le daban un aspecto sencillo, sólo alterado por la ornamentación centrada en la fachada y la torre. La torre era un elemento imprescindible ya que al son de su campana Nuestra Señora de la Concepción, se convocaba para las sesiones comunes o extraordinarias. Su construcción concluyó en 1751.

Los altos se destinaron para el cuerpo municipal; la planta baja para la guardia, policía y cárcel.

 

 En 1763 se colocó en la torre el primer reloj de la ciudad.

 

 En 1784 se construyeron cinco calabozos y se completó la capilla.

 

Con el correr del tiempo, el edificio del Cabildo de Buenos Aires sufrió profundas transformaciones y recibió en las reiteradas modificaciones las influencias de las tendencias ítalo-francesas reinantes. Se incorporaron las campanas San Martín de Tours (1855) y Stella Matutina para señalar los cuartos de hora.

 En 1860, se ornamentó la cúpula con azulejos país de caláis y, en su parte superior, lució una bola de metal dorado con un pararrayos. Se modificó la torre para la colocación del reloj adquirido a la firma londinense Aguaites ad Red, que se puede apreciar en la actualidad en la torre de la Iglesia de San Ignacio (calles Alsina y Bolívar).

 

El 25 de mayo de 1856 se ilumina con gas el Cabildo, la Catedral, la Municipalidad, la Recova y el Fuerte. El sistema logra un éxito total y pronto proliferan las empresas dedicadas a la producción y provisión de gas. En 1873 los faroles de la Plaza de la Victoria estaban colocados sobre columnas de cinco faroles; para entonces se sustituyeron los cuatro de los ángulos de la Pirámide por otros más elegantes. La plaza 25 de Mayo también aumentó la iluminación. Pero la llegada de la luz eléctrica también generó problemas, justamente por la cantidad de luz que no proporcionó. Finalmente la electricidad llegó a la Plaza. "En la Navidad de 1893 la Compañía General de Electricidad inaugura el alumbrado eléctrico con lámparas de arco. El 25 de mayo de 1894 la Usina Municipal de la calle Alsina (entre Balcarce y Defensa) instala 36 lámparas en la Plaza de Mayo."

 

 

                                                                                             

Cabildo 1870

 

 

  

Cabildo 1875- La casa que "el pueblo de Buenos Aires" le regaló a San Martín por los servicios prestados, era la primera al lado del Cabildo. Allí funcionó luego la Policía y también la Corporación Municipal (germen de la luego Municipalidad y hoy Jef. de Gobierno). La torre se eleva tres pisos en 1879- Se le colocaron vidrios en la cúpula que servia como faro para los buques fondeados frente a la ciudad.


 

En 1880 se transformó en sede de los Tribunales Nacionales de Justicia. El edificio fue adaptado para este destino según el diseño encarado por un grupo de ingenieros dirigidos por el arquitecto francés Pedro Benoit, que modificó la fachada, agregó un tercer cuerpo a la torre -posteriormente demolida- y enmascaró al Cabildo hispano en un estilo clasicista franco-italiano, expresando la hispanofobia reinante. El edificio perdió estilo colonial y se italianizó en su exterior con columnas corintias a cada lado del arco central, pilastras jónicas en la torre y balaustrada de material en el balcón y la cornisa. Las obras de Benoit se concluyeron en 1881 cuando se revocó la torre y se colocaron los vidrios de su cúpula, transformándolo en "el mejor faro para los buques fondeados delante de la ciudad". En el interior, la remodelación se realizó en estilo francés, con cielorrasos de yeso sumamente decorados y pisos de parquet.

 

 

Año 1888- La Plaza Victoria, actualmente Plaza de Mayo, fue una de las principales plazas de la ciudad tanto por su extensión, ya que contaba con 17.446 metros cuadrados, como por su situación frente al puerto, del que la separaba el palacio del Gobierno. Estaba bordeada de edificios monumentales como la Catedral, la Intendencia, los Tribunales, la Curia, el Banco Nuevo Italiano, el Banco de la Nación y la Bolsa. Era continuamente recorrida por tranvías de tracción animal, o tracción “a sangre”, como se decía en esa época, que partían en todas las direcciones. El primer tranvía “a sangre” se puso en funcionamiento en 1869.

 

El nuevo diseño de la ciudad desencadenó transformaciones.

 

En 1889, debido a la apertura de la Avenida de Mayo, el ingeniero Juan Antonio Buschiazzo tuvo que demoler un costado del Cabildo, con lo cual desaparecieron los tres arcos del lado norte. Se aprovechó la oportunidad para demoler la torre construida por Benoit, pues su excesivo peso ponía en peligro la estabilidad de la construcción. De esta manera el edificio perdió su simetría frontal, hasta que en 1931 se demolieron los otros tres arcos del lado sur para abrir la diagonal Julio A. Roca.  Con la idea de concretar la demolición total, la intendencia solicitó al poder ejecutivo que le entregase el edificio del Cabildo. La campaña de los medios de prensa de la época, asumiendo la defensa del patrimonio histórico y cultural, provocó la concientización y movilización de la opinión pública que condujeron a la declaración del Cabildo como Monumento Nacional destinándolo a Museo Histórico Nacional, por Ley 11.688 de 1933.

 

 

En 1890 de acuerdo con la ley de legislatura de la provincia en 1879 se aumenta la altura de la torre del Cabildo siendo demolida finalmente en 1890 y restaurada en su primitivo diseño en 1939-

 

 

 

 

 

 

En 1910 el pueblo porteño se reúno frente al Cabildo para declarar la autonomía de las colonias españolas, episodio conocido como la revolución de Mayo.

 

 

Cabildo 1915- ( en reformas)- En el fondo vislumbra la cúpula de La prensa- En 1933 se propuso demoler el edificio pero una campaña de prensa ciudadana frenaron tal impulso-En 1940 fue restaurado por el arquitecto Mario Buzchiazzo-

 

 

En 1931, a causa de la avenida Presidente Julio A. Roca, la Municipalidad ordenó la demolición de los tres arcos del ala derecha para que ésta siguiera la línea de la Diagonal Sur. El 31 de mayo de 1933 fue declarado monumento histórico por Ley N° 11688; para ese entonces era la sede de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos a cuyos miembros se debe la iniciativa de restaurar el Cabildo, restableciendo, dentro de las limitaciones ya insuperables, su fisonomía original. Se encarga del plan el arquitecto Mario J. Buschiazzo.

 

La fachada se hace sobre la base de dos arquerías y la torre fue reducida en su tamaño; se devolvió la campana llegada de Cádiz quitada en 1889. Los trabajos se hicieron rápidamente, y fue habilitado el 12 de octubre de 1940.El edificio está custodiado por el Regimiento de Patricios, y en su interior funciona un museo que evoca aspectos de la Revolución de 1810. (Bolívar 65)

 

EL CABILDO ANTES DE LA RESTAURACIÓN DE LA DECADA DEL 40, QUE LO LLEVO A SU ASPECTO ORIGINAL (aunque de menores dimensiones). Observen que se le había quitado la torre, y llevado a un estilo italianizante, aunque conservaba en su ala derecha la cantidad de arcos originales, luego reducidos en número para la apertura de la Diagonal Sur. En el ala izquierda, ya se habían demolido algunos para el trazado de la Avenida de Mayo.

 

 

Imagen del Cabildo cuando le quitaron otros tres arcos

para hacer la Diagonal Sur en los años 30.

 

Las rejas originales fueron removidas.

 Una pieza original del siglo XVIII se exhibe en el museo.

 

 

 

Cabildo 1940

 

La continuación de la Avenida de Mayo obligó a suprimirle tres arcos del ala norte en 1889.
La Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos encomendó al Arq. Mario Buschiazzo el proyecto para su restauración, basándose en investigaciones, documentos iconográficos, escritos y cateos en la obra. Se reconstruyó el edificio tratando de recuperar la sencillez y la austeridad original. Con tal fin se restableció la fachada principal recuperando su primitiva fisonomía. Se construyó una torre y se restauró el balcón que armoniza con los cinco arcos de base. Para lograr estos objetivos se formó una comisión integrada por Buschiazzo, Martín Noel y el Ing. Antonio Vaquera.

 


 


 

REUNION DE LOS CABILDANTES

 

Al principio se reunían en habitaciones del fuerte o en casas particulares.

 

En 1849 por decreto de J.M. de Rosas se dispone como hora oficial la hora del reloj del cabildo.

 

Sala Capitular del Cabildo de Buenos Aires

 

A la derecha el edificio de La Jefatura de Gobierno de la Ciudad, o lo que vendría a ser el Palacio Municipal es un edificio de estilo academicista del año 1891, encargado por Francisco Bollini y proyectado por el Arquitecto Juan Antonio Buschiazzo. Este edificio ocupa el mismo espacio en el que se encontraban el cuartel de Policía y la famosa casa de dos plantas conocida como los altos de Riglos, la cual perteneció a San Martín y luego a Miguel de Riglos. En el siglo XVIII el edificio del seminario, ubicado justo donde se encuentra el comienzo de Avenida de Mayo y el sector Sur de la Jefatura de Gobierno, pasó a utilizarse como cuartel de policía. En 1856, la Municipalidad se instaló en la planta alta del cuartel de Policía. Sin embargo con la apertura de la Avenida de Mayo en 1889, este edificio junto a los tres arcos del ala norte del Cabildo, tuvo que ser demolido. Así en el espacio que sobró, se mandó a construir la nueva Municipalidad, las obras comenzaron el 30 de noviembre de 1890.

 

 

Aljibe de mediados del siglo 18


Estuvo en la casa donde nació y murió Manuel Belgrano (Av. Belgrano 430 -antes llamada Santo Domingo) según figura en el libro de Nadal Mora. Es de estilo barroco americano. El brocal consta de una sola pieza de mármol de Carrara. En algún momento de su existencia fue recubierto con un revestimiento calcáreo y pintado con látex, lo que sirvió para preservarlo y pese a ser más antiguo que el anterior, el estado del mármol es superior.

 

En la época de la colonia ponían plomo para calzar el arco. El plomo se sostiene pero produjo que se reventara el mármol que luego había sido mal reparado. A 300 ºC se produce la fundición del plomo pero el calor parte el mármol. La fisura del frente fue provocada por los movimientos de tierra que provocan el paso de los colectivos. Para ello efectuaron un agujero en el extremo superior de la fisura, para evitar que se siga propagando. El mármol roto (ver borde superior del brocal) se vuelve a poner en su lugar reparándolo con marmolina (que se prepara en un mortero).

 

Antes de 1840, el metal se protegía con una mezcla de asfalto, más aceite de lino (o de oliva), más queso (que proporciona caseína que liga todo) y grasa de cerdo. Esta mezcla evitaba la oxidación. El método electrolítico es el método ideal para sacar la corrosión, pero no tienen una cuba en la cual efectuarlo y, además, están tan oxidados que no quedaría nada.


El aljibe del cabildo que perteneció a la casa de Manuel Belgrano. Al fondo la ex prisión del año 1767 hoy utilizada como administración del Museo del Cabildo y la Revolución de Mayo.

 

 

Vista de cúpulas y Cabildo hoy

 

 

En la vista Sudoeste desde Plaza de Mayo vemos la Diagonal Presidente Julio A. Roca (Diagonal Sur). Se divisa el edificio Siemens, el cual presenta dos estatuas golpeando una supuesta campana; y a la derecha vislumbra con su altura el edificio de la Legislatura de la Ciudad.

 

 

 

 

 

 Al fallecer Fernando VII de Borbón en 1759 le sucede como Rey de España su hermano Carlos III hasta ese momento rey de dos Sicilias.

 

La primera invasión inglesa en 1806, trajo la urgente necesidad de buscar alojamiento para los Batallones Cívicos, es decir, formados por ciudadanos civiles; recientemente creados y que defenderían la ciudad durante las gloriosas jornadas de 1807.  De esta tarea se encargó el Cabildo, autoridad semejante a la municipalidad de nuestros días.  Dicha asamblea decidió entonces dar solución al problema alquilando algunas casas particulares.  En la reunión del 22 de setiembre de 1806 se decide terminar con el alquiler de la casa del Brigadier Miguel de Azcuénaga, situada en el barrio de Monserrat (donde ahora está el Ministerio de Desarrollo Social); la que un tiempo antes se había tenido en cuenta para cuartel, pero no se había usado nunca como tal. El 18 de febrero de 1807, se comisiona al Alcalde de 1er Voto, autoridad máxima de la Ciudad, para que disponga y prepare cuarteles.  Por esta disposición, en el Cabildo (así se llamaban las reuniones del mismo) del 25 de febrero de 1807, se dio lectura al ofrecimiento del Obispo de Buenos Aires cediendo la casa del Seminario para alojar el Cuerpo de Catalanes, integrado éste por gente nativa de aquella provincia española.  Este ofrecimiento fue aceptado en la asamblea del 30 de abril, teniendo en cuenta la comodidad y situación del Seminario; el que estaba al lado del Cabildo, donde hoy comienza la Avenida de Mayo. Este edificio de dos pisos, nunca desempeñó en realidad funciones de Seminario.  Más tarde, funcionó en él, el Departamento Central de Policía; hasta que fue demolido en 1884.

 

Hasta fines del siglo XVIII la gobernación de Buenos Aires formaba parte del virreinato de Perú.

En el Cabildo hubo una cárcel para mujeres. También alli estuvo preso Fabián Gómez Anchorena que se había enamorado de la actriz del teatro Colon: Teresa Gavotti.

 

  La imagen del Cabildo se empleo por primera vez en el billete de 100 pesos emitido en 1841 por la provincia de buenos aires.  El grabador Francisco Vincent reprodujo los modelos originales de Richard Adams y Carlos Enrique Pellegrini. En 1845 se renovó la emisión.

 

 

  El motivo del Cabildo porteño fue retomado en 1960, al conmemorarse los 150 años de la Revolución del 25 de Mayo, en la moneda de 1 peso m/n y en el reverso del billete de 5 pesos m/n. También fue utilizado este diseño en el reverso del billete de 1.000.000 de pesos ley que circuló entre 1981 y 1985, y en las monedas de 5 pesos argentinos (1984) y 1 austral (1989).

 

 

 

 

  En el interior del Cabildo se encuentra el Museo Nacional del Cabildo y la Revolución de Mayo, donde se exhiben cuadros, retratos, piezas y joyas del siglo XVIII, el arca fiscal de Caudales, la imprenta que fuese instalada por el virrey Juan José de Vértiz en la Casa de los Niños Expósitos, la lámina de Oruro obsequiada al Cabildo en ocasión de la victoria de 1807 frente a los ingleses (Invasiones inglesas), y en el patio puede observarse un aljibe de 1835, que pertenecía a la casa natal de Manuel Belgrano, político, militar y creador de la Bandera Argentina.

 

 

El reloj de la torre de la Iglesia San Ignacio perteneció al Cabildo que fue trasladada a esta Iglesia cuando se demolió la torre y también la campana de un metro y medio de alto pertenecía al Cabildo. El reloj estaba carcomido por los años y la suciedad de las palomas y no funcionó durante 50 años; hasta le habían salido ramas. En el 2001, la subsecretaría de Patrimonio Cultural puso uno nuevo, que funciona. Pero como en la iglesia ya nadie lo pone en marcha, sus agujas han quedado inmóviles en las seis.

 

 

La monumental máquina pesa casi una tonelada y, armada, mide casi dos metros de largo por uno de alto y 80 centímetros de profundidad. Todas sus piezas son de bronce e hierro y un péndulo de unos cuatro metros.  El reloj fabricado en Londres por Thwaites & Reed, la empresa que hoy mantiene el Big Ben. En 1860 compran esta máquina nueva a Inglaterra. Sonaba cada cuarto de hora. Permaneció en la torre del Cabildo hasta que en 1889 fue demolida para construir la Avenida de Mayo. El reloj fue trasladado a la Iglesia San Ignacio de Loyola, la más antigua de la ciudad de Buenos Aires. Allí se le agregó una cara más, igual a las tres originales, para que asomara sobre el colegio que funciona pegado a la iglesia. En 1930 el reloj dejó de funcionar. Y en los años ’90 se decidió repararlo. Una empresa de Buenos Aires le colocó una máquina nueva que pronto se rompió. Durante el desmantelamiento se perdieron piezas..."

 

 

 

 

 

   Sus miembros eran elegidos anualmente entre los vecinos que cubrían ciertos requerimientos para votar; a mayoría de votos, aunque siempre sujeta a confirmación por parte del Gobernador o Virrey. Se reunían en “cabildos ordinarios” o “cerrados”, y cuando los asuntos eran graves o urgentes, se convocaba a los vecinos a “cabildos abiertos”. Entre 1580 y 1821 el Cabildo fue la entidad más representativa de cada ciudad, y Buenos Aires no fue la excepción.


  Entre los funcionarios especiales se encontraban: procurador general, alguacil mayor, tesorero, portero, defensor de naturales, verdugo, pregonero, entre otros. No podían ser cabildantes los funcionarios reales y pariente del gobernador, sacerdotes, militares, deudores, extranjeros, excomulgados, vendedores ambulantes y quienes ejercían oficios viles.
 

    En Buenos Aires, la cárcel comenzó a funcionar desde 1580, al principio se utilizaban para tal fin cuartos alquilados, o en las casas de los cabildantes, así como en el Fuerte. A partir de 1608, con la construcción del primer edificio del Cabildo, este contaba con una habitación utilizada como celda, pero la precariedad de las construcciones, sumada a la falta de alimento y el hacinamiento, llevaría a repetidas fugas. El panorama de los reclusos recién cambiaría en 1725, con la construcción del actual edificio, cuando los presos eran alojados en esta misma sala en la que nos encontramos, y ya desde 1767 se le sumaría la cárcel ubicada en el edificio que antes vimos en el patio, hoy utilizado por la administración del museo. A pesar de que en 1821, fue suprimida la institución del Cabildo, el edificio continuó siendo utilizado como cárcel, y Tribunales de la Provincia de Buenos Aires, hasta que en 1878 los presos fueron trasladados a un inmueble de la calle Las Heras, en el barrio de la Recoleta. Finalmente en 1880, los antiguos calabozos fueron utilizados como oficinas judiciales de los Tribunales Nacionales; y ya en el siglo XX cumplían la función de hoy, de formar parte del Museo del Cabildo.


  ¿Qué es un aljibe? Aljibe: “Construcción que servía para guardar agua de lluvia mediante una cámara subterránea llamada cisterna, un brocal (la parte superior) y un pozo que los unía. El agua se extraía con un balde que colgaba de una roldana y un travesaño de madera o hierro. A veces los brocales eran de mármol italiano o estaban cubiertos de azulejos importados. En algunos casos eran simples pozos y eran más conocidos como “pozos de balde”.”

 


  En el solar lindero al Cabildo donde estaba ubicado el Seminario se instaló el llamado: "Hotel del Gallo‟. “El 24 de diciembre de 1821 Bernardino Rivadavia creó el cuerpo de Policía y en 1822 lo instaló en la Casa del Obispo. Se nombró como primer Jefe de Policía a don Joaquín de Achával que fue quien inició el uniforme policial e ideó el escudo y sello de la Policía con la figura del gallo con el significado de estar siempre alerta. De ahí en más, la casa era conocida con el nombre de "Hotel del Gallo‟ donde los detenidos debían, además de pagar las multas por las infracciones, hacer efectivo un arancel fijo por día y eso determinó el mote. Junto al cuartel de policía también funcionó el Cuerpo de Bomberos. Permanecieron en este edificio hasta 1886. También, en los altos del Cuartel de Policía funcionó la Municipalidad de Buenos Aires desde 1856 cuando fue creada.

 

  El socialismo utópico comenzó a difundirse en la Argentina a partir de 1863. desde 1870 llegan activistas perseguidos por sus países, muchos con filiación marxista. Se ocuparon de fundar periódicos como El Artesano, El Trabajador, etc, y de formar sociedades gremiales. La existencia de esos grupos gremiales lleva a la formación de la primera central sindical. La Federación de trabajadores de la Republica Argentina, que desaparece dos años después por el enervamiento sufrido por las entidades de primer grado. En 1897 hubo manifestaciones callejeras con 5 mil obreros. Se expulsaron obreros extranjeros y sin embargo en 1907 hubo 231 huelgas. En 1908 118 y en 1909, 138 y en 1910 hubo 298. En febrero de 1905 estalla la revolución cívico militar gestada por Hipólito Yrigoyen.

 

  También en 1907 había estallado la huelga de inquilinos como consecuencia del hacinamiento, de los altos alquileres, la falta de higiene y ciertos abusos cometido por propietarios como la exigencia de 3 meses de depósito.

 

  Una de las primeras sesiones del Cabildo de Buenos Aires se ocupó de la elección del patrono de la ciudad. Los cabildantes decidieron recurrir a la suerte: metieron en un sombrero papeles con nombres de varios santos, y luego extrajeron uno. Leyeron San Martín de Tours, pero como no era un santo español, y ante las quejas de algunos vecinos, repitieron el sorteo. Por segunda y por tercera vez sacaron el papel que decía San Martín de Tours, por lo cual, finalmente, aceptaron su patronazgo.

 

 
           

 


 

 

 

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