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El 20 de octubre de aquel año de 1580,
el Cabildo designa como Patrono de la ciudad a
San Martín de Tours.
En la época virreinal, bajo la protección del Patrono, se creó la Orden de
Caballeros de Nuestra Señora Santa María
de los Buenos Aires, integrada por
destacados hidalgos, todos ellos de gran fervor mariano.
En 1608 se construye la primera
sede del Cabildo
Su fachada
La primer edificación fue una simple construcción con paredes de adobe y techos
de caña y paja. Constaba de una sala para la reunión de los cabildantes y tres
pequeñas habitaciones, una de ellas destinada a cárcel.
Las
tejas fueron agregadas en 1712; se incorporaron una sala grande para
deliberaciones de los cabildantes.
Este rústico edificio careció de solidez y en varias ocasiones el cuerpo
municipal se reunió en el
Fuerte,
para evitar que el gobernador concurriera a un lugar no apropiado, donde además
existía una prisión
con un cepo para sujetar las piernas de los reos.
Esta construcción, refaccionada en 1621, es abandonada en 1632 ante la amenaza
de derrumbe.
En el año 1649, el
Cabildo fue mejorado pero con materiales poco durables —barro y madera— y no
tardó en presentar un aspecto ruinoso.
En 1711 se autoriza su
reedificación al arquitecto jesuita padre Juan Bautista Prímoli y Andrés Blanqui, quienes realiza
los primeros planos en 1719.
Las obras del histórico Cabildo se iniciaron en el mes de julio de 1725, luego
se suspendió. La obra volvió a reanudarse en 1734 y posteriormente —en 1747. El
edificio, con excepción de la torre, quedó concluido en diciembre de 1751. El
primitivo balcón del cabildo era de madera y fue reemplazado por otro de hierro mas reforzado.
En 1786 se dispuso el ornato de la sala de sesiones, para
la que se adquirieron alfombras inglesas, colgaduras de damasco carmesí con
flecos y borlas de oro, dosel, cojines, escaños, mesas y una campanilla de
plata-


El gobernador
Hernandarias primero
cedió una de las construcciones del
Fuerte
para que funcionase como Sala Capitular, y más tarde ordenó la instalación de un
horno de tejas para la obra del edificio propio para el Cabildo-Rivadavia
y Bolívar - en primer plano a la derecha se destaca los altos de Urioste, la
primera casa de tres pisos edificada en Buenos Aires.
Fue enviada a construir por el vizcaíno Félix Urioste,
que murió asesinado, situados entre los altos de Riglos y el
cruce de calle. Donde ahora en Bolívar e H. Yrigoyen se observa el mirador de
los altos de Crisol en forma semicircular.(Primer edificio del cabildo a la
izquierda).
Juan Crisol, cabeza visible de una
tradicional familia porteña, cuyo hijo Miguel Crisol (1842-1899) habría de ser
un destacado urbanista.


En 1607 se levantó un primer edificio del Cabildo, que sufrió
distintas modificaciones a lo largo del siglo. Luego de varios intentos de
reparaciones, todo el edificio fue derribado.
La pirámide ubicada en
otro sector de la plaza (llamado plaza Victoria) fue trasladada en 1912 a su
actual ubicación (media cuadra al este) luego de la demolición de la Recova que
dividía el solar en dos plazas hasta 1883. Este monumento construido en 1811
para conmemorar el primer aniversario de la revolución de mayo, alberga en su
interior dos construcciones. La primera sencillamente construida con una
horneada de ladrillos y argamasa por Cañete. La segunda, más de acuerdo con el
pensamiento progresista de la generación del ochenta, proyectada por Prilidiano
Pueyrredón es coronada por la estatua de la Libertad. Originalmente se la rodeó
de cuatro estatuas que simbolizaban la Astronomía, La Navegación, la Geografía y
La Industria. Figuras que en la actualidad se pueden observar en la intercepción
de Defensa y Alsina.


El lote para el nuevo edificio ya había sido asignado por
Garay en 1580, y la construcción de las dos humildes salas (la Sala Capitular y
la Cárcel) estuvo a cargo de del alarife Juan Méndez. Este se financiaría por
medio de nuevos impuestos a las naves que entraban y salían del puerto de Buenos
Aires. Su construcción finalizó hacia
1610, aunque al poco
tiempo comenzaron varias remodelaciones a su forma original que terminarían
después de 200 años. En 1764 el arquitecto español José Antonio Ibáñez construyó
la torre.



Primer plano de la Plaza de Mayo,
desde el lateral norte. El epígrafe dice: "Iglesia San Ignacio, a la
izquierda, Pirámide y
Cabildo. Año 1881." De San Ignacio solo se ven las torres detrás de otros
edificios. En enero de 1775 se instala un reloj con esfera en la cara Este y una
campana en la torre.
En enero de 1809 por orden del
virrey santiago de Liniers se retira la campana para evitar que se la utilizara
para disturbios políticos. Debajo del reloj, en la torre, fue emplazado el
escudo de la ciudad y se inscribió la fecha de 1711. Este edificio será testigo
de la Revolución de Mayo. En 1861 comenzó a funcionar un nuevo reloj que tenia
esferas en cada una de las caras.


Escaleras del edificio Nacional de
Rentas sobre calle Victoria (1867), a la derecha el Cabildo.


Imagen poco conocida de la
Avenida de Mayo en construcción. La foto es de alrededor del año 1890, y fue
tomada en el primer tramo de la Avenida de Mayo, entre las calles Bolívar y
Perú. En la foto se puede apreciar el edificio "recortado" de Bolívar y Avenida
de Mayo, donde se encontraba la Jefatura de Policía y en su segunda planta
funcionaba desde hacía 30 años el gobierno de la municipalidad de Buenos Aires.
También se puede ver que el edificio contaba con un patio central rodeado de
galerías con arcos. El 30 de noviembre de 1890 comenzó la construcción del nuevo
Palacio Municipal, que es el mismo edificio que hoy alberga a la Jefatura de
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; el 31 de diciembre de 1890 se colocó la
piedra fundamental y en marzo de 1893 se inauguró. También se puede ver que las
edificaciones que fueron "recortadas" para dar paso a la nueva avenida fueron
tapiadas, dando un aspecto temporal bastante desagradable y gris a la nueva
arteria en algunas partes, ya que era recorrida por largos muros improvisados y
sin ventanas. Pero eso duraría poco tiempo, ya que pronto comenzarían a
construirse los bellos edificios y palacios que adornarían al nuevo bulevar con
sus distinguidas fachadas.


La torre, elemento característico en los
ayuntamientos medievales, se incorporó definitivamente en 1765. Aunque luego
sufrió drásticas modificaciones. En 1879, avanzó el proyecto para instalar en el
antiguo edificio la Cámara Civil, ya que el
Poder Judicial no poseía
aún un edificio propio. El arquitecto
Pedro Benoit diseñó una
reforma integral: elevó la torre diez metros y colocó una cúpula azulejada con
aires nórdicos, el techo perdió sus tradicionales tejas y los balcones fueron
vestidos con balaustradas, la arcada principal enmarcada por columnatas y toda
la fachada recibió un tratamiento
italianizante.



Es uno de los edificios al que más cambios se le realizaron a través de
los tiempos.
En
1884, el Congreso, por instancias de Don Torcuato de Alvear, autorizó la
apertura de la futura Avenida de Mayo, y así el Cabildo debía perder tres arcos
de su extremo norte. Empezadas las obras en 1888, se concluyó con la demolición
de la torre y los tres arcos. Para algunos, este Cabildo tronchado fue una “caja
de zapatos” por su forma. Vacío de tribunales y calabozos, pasó al Ministerio de
Justicia e Instrucción Pública.
También fue sede del Ministerio del Interior.


Plaza de Mayo en el año 1861.
Vista del Cabildo y junto a él el Depto Central de Policía. Pirámide de Mayo en
su ubicación anterior También se divisan las
dos fuentes europeas
de conocida fundición francesa Du Val D´Osne
que actualmente están ubicadas
en la intersección de las Av 9 de Julio y Córdoba-
En 1725 se construye el nuevo
edificio
El nuevo edificio se comenzó a
construir en
1725 y respondió al proyecto
ejecutado por el arquitecto jesuita Andrés Blanqui, quien ideó, con
características propias de la arquitectura colonial, un volumen de dos plantas y
torre central con sendas galerías abiertas, una en planta baja y la otra en la
planta superior, con una balconada, tal como lo conocemos en la actualidad. La
construcción era simple: mampostería de ladrillos con bóvedas y cobertura de
tejas canal. Las aberturas en forma de arcos, la carpintería de madera y las
ventanas con rejas de hierro forjado le daban un aspecto sencillo, sólo alterado
por la ornamentación centrada en la fachada y la torre. La torre era un elemento
imprescindible ya que al son de su campana Nuestra Señora de la Concepción, se
convocaba para las sesiones comunes o extraordinarias. Su construcción concluyó
en 1751.
Los altos se destinaron para el
cuerpo municipal; la planta baja para la guardia, policía y cárcel.
En
1763 se colocó en la torre el
primer reloj de la ciudad.
En
1784 se construyeron cinco
calabozos y se completó la capilla.
Con el correr del tiempo, el edificio del
Cabildo de Buenos Aires sufrió profundas transformaciones y recibió en
las reiteradas modificaciones las influencias de las tendencias
ítalo-francesas reinantes. Se incorporaron las campanas San Martín de
Tours (1855) y Stella Matutina para señalar los cuartos de hora.
En
1860, se ornamentó la cúpula con azulejos país de caláis y, en su parte
superior, lució una bola de metal dorado con un pararrayos. Se modificó la torre
para la colocación del reloj adquirido a la firma londinense Aguaites ad Red,
que se puede apreciar en la actualidad en la torre de la Iglesia de San Ignacio
(calles Alsina y Bolívar).


El 25 de
mayo de 1856 se ilumina con gas el Cabildo, la Catedral, la Municipalidad, la
Recova y el Fuerte. El sistema logra un éxito total y pronto proliferan las
empresas dedicadas a la producción y provisión de gas. En 1873 los faroles de la
Plaza de la Victoria estaban colocados sobre columnas de cinco faroles; para
entonces se sustituyeron los cuatro de los ángulos de la Pirámide por otros más
elegantes. La plaza 25 de Mayo también aumentó la iluminación.
Pero
la llegada de la luz eléctrica también generó problemas, justamente por la
cantidad de luz que no proporcionó.
Finalmente la electricidad llegó a
la Plaza. "En la Navidad de 1893 la Compañía General de Electricidad inaugura el
alumbrado eléctrico con lámparas de arco. El 25 de mayo de 1894 la Usina
Municipal de la calle Alsina (entre Balcarce y Defensa) instala 36 lámparas en
la Plaza de Mayo."

Cabildo
1870

Cabildo
1875-
La casa que "el pueblo de Buenos Aires" le regaló a San Martín por los servicios
prestados, era la primera al lado del Cabildo. Allí funcionó luego la Policía y
también la Corporación Municipal (germen de la luego Municipalidad y hoy Jef. de
Gobierno). La torre se eleva tres pisos en 1879- Se le colocaron vidrios en la
cúpula que servia como faro para los buques fondeados frente a la ciudad.


En 1880 se
transformó en sede de
los Tribunales Nacionales de Justicia. El edificio fue adaptado para este
destino según el diseño encarado por un grupo de ingenieros dirigidos por el
arquitecto francés Pedro Benoit, que modificó la fachada, agregó un tercer
cuerpo a la torre -posteriormente demolida- y enmascaró al Cabildo hispano en un
estilo clasicista franco-italiano, expresando la hispanofobia reinante. El
edificio perdió estilo colonial y se italianizó en su exterior con columnas
corintias a cada lado del arco central, pilastras jónicas en la torre y
balaustrada de material en el balcón y la cornisa.
Las obras de Benoit se concluyeron en 1881 cuando se revocó la torre y se
colocaron los vidrios de su cúpula, transformándolo en "el mejor faro para los
buques fondeados delante de la ciudad". En el interior, la remodelación se
realizó en estilo francés, con cielorrasos de yeso sumamente decorados y pisos
de parquet.


Año 1888- La Plaza Victoria,
actualmente Plaza de Mayo, fue una de las principales plazas de la ciudad tanto
por su extensión, ya que contaba con 17.446 metros cuadrados, como por su
situación frente al puerto, del que la separaba el palacio del Gobierno. Estaba
bordeada de edificios monumentales como la Catedral, la Intendencia, los
Tribunales, la Curia, el Banco Nuevo Italiano, el Banco de la Nación y la Bolsa.
Era continuamente recorrida por tranvías de tracción animal, o tracción “a
sangre”, como se decía en esa época, que partían en todas las direcciones. El
primer tranvía “a sangre” se puso en funcionamiento en 1869.
El nuevo diseño de la ciudad desencadenó transformaciones.
En
1889, debido a la
apertura de la
Avenida de Mayo, el
ingeniero
Juan Antonio Buschiazzo
tuvo que demoler un costado del Cabildo, con lo cual desaparecieron los tres
arcos del lado norte. Se aprovechó la oportunidad para demoler la torre
construida por Benoit, pues su excesivo peso ponía en peligro la estabilidad de
la construcción. De esta manera el edificio perdió su simetría frontal, hasta
que en 1931 se demolieron los otros tres arcos del lado sur para abrir la
diagonal Julio A. Roca.
Con la idea de concretar
la demolición total, la intendencia solicitó al poder ejecutivo que le entregase
el edificio del Cabildo. La campaña de los medios de prensa de la época,
asumiendo la defensa del patrimonio histórico y cultural, provocó la
concientización y movilización de la opinión pública que condujeron a la
declaración del Cabildo como Monumento Nacional destinándolo a Museo Histórico
Nacional, por Ley 11.688 de 1933.


En 1890 de acuerdo con la
ley de legislatura de la provincia en 1879 se aumenta la altura de la torre del
Cabildo siendo demolida finalmente en 1890 y restaurada en su primitivo diseño
en 1939-


En 1910 el pueblo porteño se reúno
frente al Cabildo para declarar la autonomía de las colonias españolas, episodio
conocido como la revolución de Mayo.

Cabildo 1915- ( en reformas)- En el fondo
vislumbra la cúpula de La prensa- En 1933 se propuso demoler el edificio pero
una campaña de prensa ciudadana frenaron tal impulso-En 1940 fue restaurado por
el arquitecto Mario Buzchiazzo-
En 1931,
a causa de la avenida Presidente Julio A. Roca, la Municipalidad ordenó la
demolición de los tres arcos del ala derecha para que ésta siguiera la línea de
la Diagonal Sur. El 31 de mayo de 1933 fue declarado monumento histórico por Ley
N° 11688; para ese entonces era la sede de la Comisión Nacional de Museos y de
Monumentos y Lugares Históricos a cuyos miembros se debe la iniciativa de
restaurar el Cabildo, restableciendo, dentro de las limitaciones ya
insuperables, su fisonomía original. Se encarga del plan el arquitecto Mario J.
Buschiazzo. La fachada se hace sobre la base de dos arquerías y la torre fue
reducida en su tamaño; se devolvió la campana llegada de Cádiz quitada en 1889.
Los trabajos se hicieron rápidamente, y fue habilitado el 12 de octubre de 1940.El edificio está custodiado por el Regimiento de Patricios, y en su interior
funciona un museo que evoca aspectos de la Revolución de 1810. (Bolívar
65)

Cabildo antes de 1940 -
El 12 de octubre de
1940 recién fue inaugurado el
edificio tal como se conserva hoy.

Las rejas originales fueron
removidas. Una pieza original del siglo XVIII se exhibe en el museo.

Cabildo 1940
La continuación de la Avenida de Mayo obligó a suprimirle tres arcos del ala
norte en 1889.
La Comisión Nacional de
Museos y de Monumentos y Lugares Históricos encomendó al Arq. Mario Buschiazzo
el proyecto para su restauración, basándose en investigaciones, documentos
iconográficos, escritos y cateos en la obra. Se reconstruyó el edificio tratando
de recuperar la sencillez y la austeridad original. Con tal fin se restableció
la fachada principal recuperando su primitiva fisonomía. Se construyó una torre
y se restauró el balcón que armoniza con los cinco arcos de base. Para lograr
estos objetivos se formó una comisión integrada por Buschiazzo, Martín Noel y el
Ing. Antonio Vaquera.

REUNION DE LOS
CABILDANTES
Al principio se reunían en habitaciones del
fuerte o en casas particulares.


En 1849 por decreto de J.M. de
Rosas se dispone como hora oficial la hora del reloj del cabildo.


Sala Capitular del Cabildo
de Buenos Aires

Aljibe de mediados del siglo 18
Estuvo en la casa donde nació y murió
Manuel Belgrano (Av. Belgrano 430 -antes llamada Santo Domingo) según figura en
el libro de Nadal Mora. Es de estilo barroco americano. El brocal consta de una
sola pieza de mármol de Carrara. En algún momento de su existencia fue
recubierto con un revestimiento calcáreo y pintado con látex, lo que sirvió para
preservarlo y pese a ser más antiguo que el anterior, el estado del mármol es
superior. En la época de la colonia ponían plomo para calzar el arco. El plomo
se sostiene pero produjo que se reventara el mármol que luego había sido mal
reparado. A 300 ºC se produce la fundición del plomo pero el calor parte el
mármol. La fisura del frente fue provocada por los movimientos de tierra que
provocan el paso de los colectivos. Para ello efectuaron un agujero en el
extremo superior de la fisura, para evitar que se siga propagando. El mármol
roto (ver borde superior del brocal) se vuelve a poner en su lugar reparándolo
con marmolina (que se prepara en un mortero). Antes de 1840, el metal se
protegía con una mezcla de asfalto, más aceite de lino (o de oliva), más queso
(que proporciona caseína que liga todo) y grasa de cerdo. Esta mezcla evitaba la
oxidación. El método electrolítico es el método ideal para sacar la corrosión,
pero no tienen una cuba en la cual efectuarlo y, además, están tan oxidados que
no quedaría nada.


El aljibe del cabildo
que perteneció a la casa de Manuel Belgrano. Al fondo la ex prisión del año 1767
hoy utilizada como administración del Museo del Cabildo y la Revolución de Mayo.

Vista de cúpulas y Cabildo
hoy


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(2
fotos)


La
primera invasión inglesa en 1806, trajo la urgente necesidad de buscar
alojamiento para los Batallones Cívicos, es decir, formados por
ciudadanos civiles; recientemente creados y que defenderían la ciudad
durante las gloriosas jornadas de 1807. De esta tarea se encargó el
Cabildo, autoridad semejante a la municipalidad de nuestros días. Dicha
asamblea decidió entonces dar solución al problema alquilando algunas
casas particulares. En la reunión del 22 de setiembre de 1806 se decide
terminar con el alquiler de la casa del Brigadier Miguel de Azcuénaga,
situada en el barrio de Monserrat (donde ahora está el Ministerio de
Desarrollo Social); la que un tiempo antes se había tenido en cuenta
para cuartel, pero no se había usado nunca como tal. El 18 de febrero de
1807, se comisiona al Alcalde de 1er Voto, autoridad máxima de la
Ciudad, para que disponga y prepare cuarteles. Por esta
disposición, en el Cabildo (así se llamaban las reuniones del mismo) del
25 de febrero de 1807, se dio lectura al ofrecimiento del Obispo de
Buenos Aires cediendo la casa del Seminario para alojar el Cuerpo de
Catalanes, integrado éste por gente nativa de aquella provincia
española. Este ofrecimiento fue aceptado en la asamblea del 30 de
abril, teniendo en cuenta la comodidad y situación del Seminario; el que
estaba al lado del Cabildo, donde hoy comienza la Avenida de Mayo. Este
edificio de dos pisos, nunca desempeñó en realidad funciones de
Seminario. Más tarde, funcionó en él, el Departamento Central de
Policía; hasta que fue demolido en 1884.
Hasta fines del siglo XVIII la
gobernación de Buenos Aires formaba parte del virreinato de Perú.
En el Cabildo hubo una cárcel para
mujeres. También alli estuvo preso Fabián Gómez Anchorena que se había enamorado
de la actriz del teatro Colon: Teresa Gavotti.
La imagen del Cabildo se empleo
por primera vez en el billete de 100 pesos emitido en 1841 por la provincia de
buenos aires.
El grabador
Francisco Vincent reprodujo los modelos originales de Richard Adams y Carlos
Enrique Pellegrini. En 1845 se renovó la emisión.

El motivo del cabildo
porteño fue retomado en 1960, al conmemorarse los 150 años de la
Revolución del 25 de Mayo, en la moneda de 1 peso m/n y en el
reverso del billete de 5 pesos m/n. También fue utilizado este
diseño en el reverso del billete de 1.000.000 de pesos ley que
circuló entre 1981 y 1985, y en las monedas de 5 pesos argentinos
(1984) y 1 austral (1989).

En el
interior del Cabildo se encuentra el Museo Nacional del Cabildo y la
Revolución de Mayo, donde se exhiben cuadros, retratos, piezas y
joyas del
siglo XVIII,
el arca fiscal de Caudales, la
imprenta que
fuese instalada por el virrey
Juan José de Vértiz
en la Casa de los Niños Expósitos, la lámina de Oruro obsequiada al
Cabildo en ocasión de la victoria de 1807 frente a los ingleses (Invasiones
inglesas), y en el patio puede
observarse un
aljibe de
1835, que pertenecía a la casa natal de
Manuel Belgrano,
político, militar y creador de la
Bandera Argentina.


El reloj de la
torre de la Iglesia San Ignacio perteneció al Cabildo que fue trasladada a esta Iglesia cuando se demolió
la torre y
también la campana de un metro y medio de alto pertenecía al Cabildo. El
reloj estaba carcomido por los años y la suciedad de las palomas y no funcionó
durante 50 años; hasta le habían salido ramas. En el 2001, la subsecretaría de
Patrimonio Cultural puso uno nuevo, que funciona. Pero como en la iglesia ya
nadie lo pone en marcha, sus agujas han quedado inmóviles en las seis.


La monumental
máquina pesa casi una tonelada y, armada, mide casi dos metros de
largo por uno de alto y 80 centímetros de profundidad. Todas sus
piezas son de bronce e hierro y un péndulo de unos cuatro metros.
El reloj fabricado en Londres por Thwaites & Reed, la empresa que
hoy mantiene el Big Ben. En 1860 compran esta máquina nueva a
Inglaterra. Sonaba cada cuarto de hora. Permaneció en la torre del
Cabildo hasta que en 1889 fue demolida para construir la Avenida de
Mayo. El reloj fue trasladado a la Iglesia San Ignacio de Loyola, la
más antigua de la ciudad de Buenos Aires. Allí se le agregó una cara
más, igual a las tres originales, para que asomara sobre el colegio
que funciona pegado a la iglesia. En 1930 el reloj dejó de
funcionar. Y en los años ’90 se decidió repararlo. Una empresa de
Buenos Aires le colocó una máquina nueva que pronto se rompió.
Durante el desmantelamiento se perdieron piezas..."


Sus miembros eran elegidos anualmente entre los vecinos que cubrían ciertos
requerimientos para votar; a mayoría de votos, aunque siempre sujeta a
confirmación por parte del Gobernador o Virrey. Se reunían en “cabildos
ordinarios” o “cerrados”, y cuando los asuntos eran graves o urgentes, se
convocaba a los vecinos a “cabildos abiertos”. Entre 1580 y 1821 el Cabildo fue
la entidad más representativa de cada ciudad, y Buenos Aires no fue la excepción.
Entre los funcionarios especiales se encontraban: procurador general, alguacil
mayor, tesorero, portero, defensor de naturales, verdugo, pregonero, entre
otros. No podían ser cabildantes los funcionarios reales y pariente del
gobernador, sacerdotes, militares, deudores, extranjeros, excomulgados,
vendedores ambulantes y quienes ejercían oficios viles.
En Buenos Aires, la cárcel comenzó a funcionar desde 1580, al principio se
utilizaban para tal fin cuartos alquilados, o en las casas de los cabildantes,
así como en el Fuerte. A partir de 1608, con la construcción del primer edificio
del Cabildo, este contaba con una habitación utilizada como celda, pero la
precariedad de las construcciones, sumada a la falta de alimento y el
hacinamiento, llevaría a repetidas fugas. El panorama de los reclusos recién
cambiaría en 1725, con la construcción del actual edificio, cuando los presos
eran alojados en esta misma sala en la que nos encontramos, y ya desde 1767 se
le sumaría la cárcel ubicada en el edificio que antes vimos en el patio, hoy
utilizado por la administración del museo. A pesar de que en 1821, fue suprimida
la institución del Cabildo, el edificio continuó siendo utilizado como cárcel, y
Tribunales de la Provincia de Buenos Aires, hasta que en 1878 los presos fueron
trasladados a un inmueble de la calle Las Heras, en el barrio de la Recoleta.
Finalmente en 1880, los antiguos calabozos fueron utilizados como oficinas
judiciales de los Tribunales Nacionales; y ya en el siglo XX cumplían la función
de hoy, de formar parte del Museo del Cabildo.
¿Qué es un aljibe? Aljibe: “Construcción que servía para guardar agua de lluvia
mediante una cámara subterránea llamada cisterna, un brocal (la parte superior)
y un pozo que los unía. El agua se extraía con un balde que colgaba de una
roldana y un travesaño de madera o hierro. A veces los brocales eran de mármol
italiano o estaban cubiertos de azulejos importados. En algunos casos eran
simples pozos y eran más conocidos como “pozos de balde”.”
En el solar lindero al Cabildo donde estaba
ubicado el Seminario se instaló el llamado: "Hotel del Gallo‟. “El 24 de
diciembre de 1821 Bernardino Rivadavia creó el cuerpo de Policía y en 1822 lo
instaló en la Casa del Obispo. Se nombró como primer Jefe de Policía a don
Joaquín de Achával que fue quien inició el uniforme policial e ideó el escudo y
sello de la Policía con la figura del gallo con el significado de estar siempre
alerta. De ahí en más, la casa era conocida con el nombre de "Hotel del Gallo‟
donde los detenidos debían, además de pagar las multas por las infracciones,
hacer efectivo un arancel fijo por día y eso determinó el mote. Junto al cuartel
de policía también funcionó el Cuerpo de Bomberos. Permanecieron en este
edificio hasta 1886.
También, en
los altos del Cuartel de Policía funcionó la Municipalidad de Buenos Aires desde
1856 cuando fue creada.

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