PARQUE

 

DE

 ARTILLERÍA

 

Arcón de Buenos Aires

 

 

 

PARQUE DE ARTILLERIA

 

Del hueco al Parque de Artillería

 

Donde hoy se encuentra el Palacio de Tribunales fueron tierras de Juan Gregorio Zamudio, que tenía alrededor de 10 manzanas abandonadas; por ello se lo denominaba “hueco”, y a la zona por ende se la conocía como el “hueco de Zamudio”, un terreno baldío donde en el siglo XVIII existía una laguna. Uno de los arroyos que solían atravesar la ciudad, el Tercero del Medio, corría por la calle Libertad y giraba hacia el este en Viamonte; para atravesarlo se había construido un puente conocido como "Puente de los Suspiros".

 

Antes de el Parque de Artillería en el mismo predio estuvo La fabrica de Armas. El Parque de Artillería anteriormente había estado en Defensa y Humberto 1°.
 


El primer director de la fábrica fue Domingo Matheu, designado en ese cargo el 29 de septiembre de 1815.
En ese tiempo el “hueco” que daba al frente del Parque de Artillería era un basural, hasta que en 1822 el predio se convirtió en plaza. Muy pocas viviendas se encontraban en los alrededores, por lo que el Parque de Artillería aparecía como una construcción imponente, con su frente por Lavalle; de ahí que a esta calle se la conoció durante muchos años por el nombre de Del Parque. Y ese mismo nombre recibió el barrio.
Un muro liso rodeaba la manzana, lo que formaba el edificio de estilo colonial. En su pórtico lucía la estatua de Marte. En la época de Rosas se instaló el arsenal con frente a la calle Uruguay.

 

 

Era un edificio estilo colonial y lo rodeaba en todo el perímetro de la manzana un muro chato y liso. Fue instalado para taller y maestranza del ejército. Posteriormente se instaló el cuartel, que miraba a la plaza, y se ampliaron los talleres. En 1863 el Parque tenía siete almacenes grandes con material de guerra, cinco talleres, una sala de armas, oficinas y habitaciones para sus empleados. En los dos patios se depositaban piezas de artillería y proyectiles de gran calibre, carros y cureñas. Los sones militares, los toques de clarines, el redoble de tambores y las dianas eran los acordes que por muchos años marcaron las horas del día en la apacible zona que se iba transformando con el correr del tiempo.

 

Interior del parque. A medida que el progreso se iba instalando en los distintos barrios o parroquias, como se los denominaba entonces, los primitivos cuarteles y fábricas de armas se fueron trasladando a zonas menos pobladas. En 1872 una comisión de vecinos destacados le solicitó al presidente de la Nación, Domingo Faustino Sarmiento, el traslado del Parque de Artillería como medida de precaución para protección de la vida del vecindario, que estaba expuesto a una catástrofe como la que se produjo en 1865 en la Plaza San Martín por la explosión del polvorín, que causó más de 70 víctimas.

 

 

 

Ahí se atrincheraron los sublevados en la llamada Revolución de 1890 contra el presidente Juárez Celman, y como era julio y hacía frío consiguieron en una tienda unas boinas blancas que posteriormente identificaron a la Unión Cívica Radical.

 

 

 


El tiempo pasaba, no se procedía al traslado y los petitorios y protestas continuaban.
Corría el año 1884 y los vecinos al Parque se dirigieron al intendente Torcuato de Alvear quejándose por el humo y el vapor que invadían las calles aledañas, arrojados por las chimeneas y las fraguas de la fábrica de armas. Ese hollín que despedían caía sobre los techos y las aguas de lluvia lo arrastraba a los aljibes, inutilizándolos para el servicio hogareño.


Un año más tarde se ordenó la construcción del
Arsenal Principal de Guerra Esteban de Luca, en las calles Combate de los Pozos, Rincón, avenida Brasil y Juan de Garay. Y muy cerca, en avenida Brasil y Pichincha, lindando con el arsenal, se construyeron los cuarteles.

 

 El Regimiento 5° que tenía asiento en el Parque fue trasladado a Campo de Mayo.


Pero el viejo Parque siguió en pie. En 1887 el 2° Batallón del Regimiento 1º de Infantería tenía su cuartel en la esquina de Libertad y Tucumán. En 1888 se instaló el Cuerpo de Bomberos, y al abrirse la Avenida de Mayo se demolió el edificio que ocupaba frente a la
plaza Lorea. Al año siguiente los bomberos lo abandonaron y fue ocupado por el arma de Ingenieros.

 

 

En 1903 se demuele el Parque de Artillería

para construir el Palacio de los Tribunales frente a Plaza Lavalle.

 

 

  Muchas de las maderas que se utilizaron para construirlo provenían del antiguo edificio que los jesuitas tuvieron en los terrenos de la Plaza de Mayo y que luego fue bautizado como Piquete de San Martín.