PLAZA

SAN

MARTÍN

 

Arcón de Buenos Aires

 

 

 

 

PLAZA SAN MARTÍN

 

La Plaza San Martín esta ubicada en pleno centro de Buenos Aires, tuvo su origen a principios del siglo XIX como Campo de la Gloria, por la valiente defensa de la ciudad ante la segunda invasión inglesa. Luego fue bautizada Campo de Marte.

 De ella arrancan la Avenida Santa Fe y la calle Florida. Se la llamaba: La plaza el Retiro, hasta hace poco de Marte, hoy de San Martín y antiguamente Plaza de Toros. Era un punto muy concurrido los domingos y días de fiesta, en que tenían lugar las corridas de toros. Con este objeto había un circo construido de ladrillo, en el que podían acomodarse más de 10.000 personas. Tenía palcos de madera en alto y gradas en la parte baja, para toda clase de gente; la entrada costaba 15 centavos. Las señoras últimamente no concurrían, pero iban a la plaza a ver y ser vistas.

   

 

 

 

En ese predio entrenó el General José de San Martín a su regimiento de granaderos a caballo.

 

En la parte sur de la plaza sobre la avenida Santa Fe estaba hasta el año 1772 la South Sea Company, empresa que comercializaba con esclavos en la casa donde fue la mansión llamada El Retiro, rodeada de un Fuerte con numerosos cañones.

 

 

Antiguo cuartel de retiro en la plaza San Martín utilizando materiales de la antigua Plaza de Toros que fue demolida.

Luego fue reemplazado por el Pabellón Argentino.

 

 

Plaza San Martín, Los cuarteles, Estatua en posición y dirección original - año 1862-

El monumento del Gral. San Martín fue inaugurado en 1862. Su escultura fue realizada en bronce por el escultor francés Louis Joseph Daumes en 1862.

 

 

Plaza del Retiro y plaza San Martín.

El cuartel fue modificado en 1883, agregándole un piso mas. Los cuarteles fueron remodelados en 1850 por el arquitecto inglés Edward Taylor. Durante la primera mitad del siglo XX la plaza sirvió de patíbulo para condenados políticos militares y criminales.

 

 

Plaza San Martín, cuarteles-

haga click en la imagen para ampliar (fotos panorámicas)-

 

 

 

Foto de 1864, se ven al fondo las construcciones que se ubican sobre lo que hoy es la Av. Santa Fe y a la derecha se ve el cruce con calle Esmeralda.

 

 

La antigua plaza San Martín con la estatua del prócer mirando hacia el Este. En 1812 se muda a la actual Plaza San Martín, el regimiento de granaderos a caballo y su comandante don José de San Martín y utilizaron los cuarteles, sirviendo estos  como campo de entrenamiento al regimiento de los granaderos. En tiempos de Rosas funcionaron calabozos en esta zona El 19 de diciembre de 1864 aconteció una gran explosión en el Cuartel de Artillería, al volar el depósito de pólvora. El siniestro produjo muertes y grandes destrozos. Los Cuarteles fueron parcialmente demolidos en 1881, por consejo del Comandante de la 1º División del Ejército General Nicolás Lavalle, que aseguraba que el edificio se derrumbaría a causa del mal estado.

 

Se corre la estatua del medio de la plaza y se invierte orientación, como verán señala hacia el lado del Plaza Hotel-

 

 

 

 

 

En 1890 la barranca de la plaza estaba edificada y cruzada por un pasaje en diagonal llamado Falucho. En la foto no existía aún el Kavanagh (1936), ni el Plaza Hotel (1909), ni el palacio Paz (1914), y el único palacete era el de Sanchez Elía en Charcas y Florida. El edificio blanco en la plaza es el Cuartel del Retiro.

 

 

En 1894 se demuelen los cuarteles y se coloca alli el pabellón Argentino-

 

 

Ampliación de la plaza San Martín durante las demoliciones de los 30'. El diseño de la plaza es obra del arquitecto y paisajista argentino Carlos León Thays, hijo del gran paisajista francés Carlos Thays.

 

 

 

Ampliación de la plaza San Martín. A la izquierda se ve el pabellón Argentino traído desarmado desde Paris, a principios del siglo XX. En 1893 fue armado e instalado frente a Plaza San Martín en las calles Arenales entre Maipú y Florida, en el sitio donde estuvieron los cuarteles. La instalación del pabellón en la plaza San Martín tuvo significativas consecuencias. La primera demostración de la importancia que comenzó a atribuirse la plaza fue la realización en el año 1898 de una gran exposición nacional que coincidió con la segunda presidencia del General Roca.  A la derecha vislumbra el palacio Ortiz Basualdo situado en la calle Arenales demolido en el 60.

 

 Recién en 1878 se cambia el nombre por Plaza San Martín

 

 

 

 
En 1932 comenzaron los trabajos de ensanche de la Plaza San Martín, demoliéndose las fincas ubicadas sobre la barranca, entre la calle Arenales y la Avenida del Libertador.

En 1889, se realizó en París una nueva "Gran Exposición Universal" que contó con la participación del país. En esa exposición, la República Argentina presentó un pabellón diseñado por el arquitecto francés Albert Ballú, que obtuvo el primer premio entre los pabellones de países extranjeros y que estuvo emplazado muy cerca de la Torre Eiffel.

 

 

 

 

Vista desde la torre de los ingleses hacia plaza San Martín.

Obviamente en esa época estaba gran parte con edificaciones varias.

 

 

 

El monumento a Alem, al fondo el palacio Paz

y a la izquierda se ve edificada la plaza San Martín sobre esta calle Maipú. A la derecha un famoso hotel.

 

En 1910, con motivo de los festejos del centenario, se decide dotar a la escultura de una base más imponente. Se encarga el proyecto al escultor alemán Gustave Eberlein (1847-1926). La nueva base y el pedestal están hechos de granito rojo pulido y contiene cinco grupos escultóricos y relieves en bronce. Los grupos escultóricos de los extremos homenajean a los soldados de la independencia y los momentos importantes en la vida del soldado (La Partida, La Batalla, La Victoria, y el Regreso). La escultura central apoyada en el pedestal representa al dios Marte con el cóndor de los Andes. El pedestal contiene tres relieves que representan las batallas de Chacabuco, Maipú y San Lorenzo. En la base hay cuatro relieves que representan el Cruce de los Andes, La Independencia del Perú, la Batalla de Salta y la Toma de Montevideo. Además de cambiar el pedestal se modificó la orientación de la escultura para que el brazo del Libertador apunte al Oeste, hacia Los Andes. Atrás Palacio Paz-

 

 

Se ve el Pabellón Argentino a la izquierda- a la derecha el Plaza Hotel y en el centro

 La Iglesia del Santísimo Sacramento. Todo comenzó en el siglo XVII con una ermita llamada San Sebastián que data del siglo XVII. La ermita era nuestra primera casa de oración y fue demolida quedando solo la cruz grande en el ángulo nordeste del ejido donde hoy esta la plaza San Martín.

 

 El Pabellón Argentino fue demolido para posibilitar la ampliación de la Plaza San Martín y crear un gran espacio verde. En el transcurso de las obras, en 1934, el Pabellón fue desarmado nuevamente y los grupos escultóricos que lo integraban fueron dispersados por la ciudad. Por entonces, en pleno fervor modernizador, la demolición del Pabellón fue vendida en remate y por muchos años se perdió el rastro de la gran estructura metálica. No obstante, las investigaciones más profundas fueron realizadas por Olga Vitali, quién, finalmente en 1998 pudo ubicar en un terreno del barrio e Mataderos un tramo de la estructura original, convertido en galpón de una herrería. Entre 1910 y 1931 el edificio del Pabellón Argentino fue sede del Museo Nacional de Bellas Artes.

 

 

En 1932 para extender los jardines hasta el pie de la barranca frente a la avenida Alem para ampliar la plaza fueron demolidas varias manzanas. En el centro el característico Pabellón Argentino. A la izquierda se observa el edificio del Plaza hotel, y a la derecha el magnifico palacio de la familia Paz que hoy es el Circulo Militar. Aun el edificio Kavanagh no había sido construido.

 

 

Año 1928 - Se observa el hotel Plaza - la plaza San Martín, la iglesia de Mercedes Anchorena Santísimo Sacramento, la torre de los ingleses y el Pabellón Argentino. En el fondo se divisa la cercanía del río.

 

A la derecha se ve edificada la plaza San Martín sobre esta calle Maipú y parte

del edificio anexo al Pabellón Argentino (sobre Maipú).

 

 

 

 

Fines de 1934 - Una vista aérea con el nuevo aspecto de la Plaza. El Edificio Kavanagh, aún no existía. Las edificaciones de la plaza San Martín demolidas en su totalidad.

 

 

 

Terreno donde luego floreció el Edificio Kavanagh-

 

 

 

 

 

La garita - Plaza San Martín, la imagen registrada a mediados de los años 30-

 

LLEGÓ UN DIA QUE SE REEMPLAZARON LAS GARITAS DE POLICÍA POR LOS SEMÁFOROS DE MANEJO MANUAL...

El primer semáforo funcionó en la ciudad de Buenos Aires, en Noviembre de 1958, siendo instalado en el cruce de Leandro N. Alem y Córdoba con manejo manual.

Pero desde el año 1933 se habían instalado en algunos lugares, dispositivos de señales luminosas accionados manualmente, que ordenaban el rebelde tránsito.

Fue el primer paso avance para reemplazar a los policías de tránsito que dirigían desde las garitas.

Esos dispositivos fueron los precursores de los semáforos. Era como un sistema óptico de señales, empleado para regular el tránsito en las calles o en las vías férreas.

 

 

 

 

Otras Vistas de la  plaza San Martín-  la barranca pertenece a la calle Maipú.

 

 

Hasta 1856 la costa del rio llegaba hasta unos pocos metros al pie de la barranca de la plaza San Martín, todo lo que actualmente se encuentra al norte de la avenida Alem era Río de la Plata.

 

 La Ermita llamada San Sebastián era de una ignorada orden que el gobernador Robles llamo a la Plaza del Retiro por esa ermita del año 1608 ya que en ese lugar se hacían retiros tipo espirituales.

 

 

El barrio de las imponentes residencias comienza en esta plaza.

 

Con unos 27.630 m2 se encuentra adornada por varios monumentos, entre ellos el que aparece en la foto dedicado al general San Martín. Inicialmente dicho monumento estuvo orientado hacia la calle Maipú, pero luego se lo desplazó a su actual posición al reformárselo en el año en 1910.

 

 

 

Foto de 1933 donde se ve la barranca actual de la plaza...

el monumento a Alem iniciando la calle Maipú y la torre Mihanovich de la calle Arroyo

(hoy hotel Sofitel)-

 

El edificio anexo al Pabellón Argentino (sobre Maipú)

era la confitería que había abierto Bieckert, y que no tuvo mucho éxito.

 

 

Función de toros

 

El día de función de toros era un día de excitación y movimiento en la ciudad; la afición era extremada y la concurrencia inmensa: en la calle Florida las señoras en las ventanas y las sirvientas en las puertas, se apiñaban para ver pasar la oleada humana que iba y venía. El Ñato era uno de los picadores más afamados. Murió al fin, después de sus repetidas proezas, en las astas del toro, quedando su caballo, muerto a su lado. Bajo el gobierno de Rondeau, fue suprimido este inhumano y brutal entretenimiento.

 

PROHIBICIÓN

 

 Por decreto de 4 de enero de 1822, se prohibieron las corridas de toros en la Provincia de Buenos Aires. Fue demolido el edificio y construyose con el material, los cuarteles del Retiro. Ahora, como todos saben, la plaza es un precioso recreo siempre concurrido, hermoseado por la colocación en el centro, de la estatua ecuestre del general San Martín, fundida en bronce, sobre un pedestal de mármol, y rodeado de preciosos jardines. Parte del cuartel a que nos hemos referido, fue destruido en 1865 por una explosión  del polvorín, que causó más de 70 víctimas. 

Posteriormente, Agustín de Robles, se mando a construir una casa de descanso llamada El Retiro, la cual dio su primer nombre al lugar en el siglo XVII.
A principios del siglo sucesivo hubo un deposito de esclavos, y entre 1801 y1819, existió la ultima plaza de toros de Buenos Aires. Con los ladrillos de su demolición se construyeron unos cuarteles que desaparecieron hacia 1889 cuando el paisajista francés Charles Thays diseñó los altos de la plaza, en tanto que la parte baja de la plaza se anexo en la década de 1930.

 

Plaza San Martín 1910 en el fondo vislumbra el edificio kavanagh. Situada en el barrio de Retiro, la plaza San Martín es después de la de Mayo casi la más importante por antigüedad y significación histórica.

 

Vislumbra el El palacio Paz  a la derecha.

 

 

Al monumento medio siglo después cuando se le cambia la orientación se le coloca el basamento con bajorrelieves en bronce que Gustavo Eberlein realizó por encargo de la Comisión Central del Centenario de la Revolución de Mayo, 1910.

 

El El palacio Paz  

 

 

Escultura "Sagunto" de Querol y Subirats. Es una obra del escultor catalán Agustín Querol, el mismo que iniciara el monumento llamado De los Españoles (La Carta Magna y las cuatro regiones argentinas). Sagunto es un homenaje a la heroica ciudad ibérica que 218 años A. de C. fuera atacada por las tropas de Aníbal, jefe cartaginés. Las obra presenta a una madre que ante lo inminente, sacrifica a su hijo y se quita la vida. Esta obra fue realizada en mármol de Carrara y mide dos metros de largo. Fue adquirida en Europa por Eduardo Schiaffino y se colocó inicialmente en la Plaza San Martín, en 1908. En 1954 se guardó en un depósito municipal, por considerarla de fuerte impacto emocional y en 1961 se la vio en la Plaza España. En el año 1974 se instaló este bello, pero cuestionado grupo escultórico en el Jardín Botánico.

 

La escultura "La duda" de Charles Henri Joseph Cordier, en Plaza San Martín frente al Palacio Paz, no obstante, sigue donde fuera emplazada originalmente, aunque el entorno vegetal (así como el edilicio-se observa en la fotografía parte de la mansarda del Palacio Ortiz Basualdo) se hayan transformado y cueste, a simple vista reconocerlo. La escultura es de mármol de Carrara. Muestra a un joven creyente que se encuentra junto a su Biblia abierta, mientras un anciano a su lado parece cuestionarlo. Los dedos ya no tienen mármol, sino sólo su estructura de hierro. Se encuentra a unos diez metros de la vereda de la Avenida Santa Fe, donde ésta se interseca con la calle Maipú.

 

 

La escultura “El Aguatero” (L´AQUAIOLO) estuvo ubicada en la plaza. Un niño semidesnudo, descalzo, en la tarea de vender agua”. Monumento donado por el Dr. Paz a la Municipalidad. Realizado por Vicente Gemito en 1919. Un intento de robo hizo que la obra esté actualmente en el botánico desde 1988, que la resguarda de todo ataque del vandalismo urbano, colocando una copia en su emplazamiento original. Fue en Nápoles, su ciudad natal, donde tras una larga estancia parisina Gemito realizó esta estatua. Gemito forma parte de los escultores de la segunda mitad del siglo XIX llamados neoflorentinos, que se inspiraron del Renacimiento italiano. Pero también se inspira de las estatuaria romana antigua, de los numerosos faunos en bronce, de cuerpos gráciles, descubiertos en las ruinas de las lujosas villas de Pompeya y de Herculano.

 

La edificación de la derecha es la residencia privada de Tornquist se encontraba frente al Plaza, cruzando la calle Charcas (hoy, Marcelo T. de Alvear). Imponente el Plaza Hotel. En el predio de

al lado construyeron el Kavanagh.

 

 

Palacio Haedo desde la calle Santa Fe, frente a Plaza San Martín. Luego fue remodelado con estilo neogótico y hoy es sede de Parques Nacionales.

 

 

Monumento al primer cuartel del regimiento de granaderos a caballo -

 Plaza San Martín.

 

El monumento de san Martín fue el primer monumento erigido en la ciudad. Esta estatua ecuestre lo exhibe en la total perfección que causaba el prócer al montar su caballo.

 

 

 

 

El mirador de la plaza es una de las terrazas mas bellas de nuestra ciudad, que configura un balcón sobre el área de Retiro. Plaza San Martín es interesante no solo por ser una de las más bellas de la ciudad, sino además porque a través de la palaciega arquitectura que la rodea es posible hacerse una buena idea de la inmensa opulencia  de los estancieros bonaerenses  en las primeras décadas del siglo XX y su marcado afrancesamiento.

 

 

 

 

IMPORTANTE

 

LOS OTROS MONUMENTOS DE LA PLAZA

 

"La fuente de la doncella" que representa, en tamaño natural, a una mujer desnuda sacando agua de un pilón fue ofrenda de los residentes catalanes en Buenos Aires. Obra en mármol del escultor barcelonés Joseph Llimona Brughero, uno de los máximos representantes del modernismo catalán.

 

Estuvo desde 1971 escondida entre arbustos en la plaza SAN MARTÍN y en el 2009 la devolvieron a el barrio de Caballito.

 

El 19 de julio de 1931 se inauguraba la Fuente Catalana, también conocida como La Fuente de la Doncella. Cuando se construyeron los cimientos para la escultura, la Comisión presidida por el Sr. Escasany, resolvió colocar dentro de ellos; ejemplares de diarios de la Capital, de las revistas catalanas publicadas en Buenos Aires: Resurgiment y Catalunya, de algunas monedas en uso en la República Argentina y un pergamino con las firmas de las autoridades municipales y de los miembros de la Comisión Catalana. acto contó con la presencia de altas autoridades municipales, el embajador de España y representantes de la colectividad catalana en Buenos Aires. Más de dos mil personas se congregaron para asistir al descubrimiento de la hermosa escultura.


Durante 40 años adornó el sendero que bordea la Av. Rivadavia, muy cerca del más que centenario ombú de los filatelistas. Durante 40 años deleitó el espíritu de muchos y se transformó en blanco de algunas estudiantinas. Durante 40 años fue patrimonio del barrio de Caballito y parte del Parque Rivadavia. El cura párroco de la iglesia de Santa María (Av. La Plata y Venezuela) gestionó que se retirara la pornográfica obra. En 1971 se fue la Doncella con sus desnudeces nuevamente a un depósito municipal. Tiempo después la trasladaron al Barrio de Retiro, a la Plaza San Martín. Hace poco retornó a Parque Rivadavia esta fuente que los militares sacaron por "obscena".

 

 

 

"Monumento a los caídos en el Atlántico Sur" : Fue construido en 1990 en la barranca de la plaza hacia la avenida Leandro N. Alem. Sobre un muro de granito rojo 25 placas rectangulares de granito negro pulido llevan inscripto el nombre de los 649 combatientes fallecidos durante la guerra de las Malvinas. Un mástil y la custodia militar permanente completan el homenaje.

 

 

Monumento a los caídos en Malvinas: Se trata de un cenotafio ubicado en la Plaza San Martín, en la esquina de la avenida Leandro N. Alem, que está formado por 25 placas de mármol negro con los nombres de todos los soldados caídos en la guerra de Malvinas, pero cuyos restos no se encuentran aquí, sino en el cementerio de las islas.

"El 2 de abril de 1982, la Argentina tomó posesión de las Islas Malvinas, territorio usurpado por los ingleses en 1833. La ocupación dio comienzo a una guerra que concluiría poco más de dos meses más tarde -el 14 de junio de 1982- con la derrota del Ejército argentino, más de 650 muertos del lado argentino y más de 250 muertos, de las fuerzas armadas inglesas. Reproducimos a continuación algunos fragmentos de un libro de Paul Groussac, originalmente publicado en el tomo VI de los Anales de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, aparecidos en marzo de 1910, en donde el historiador de origen francés expone las diversas reclamaciones por parte de los distintos gobiernos argentinos a lo largo del siglo XIX ante la usurpación inglesa".

 

 

La Plaza fue el escenario de distintas situaciones a lo largo del tiempo. Aquí se habría encontrado la Ermita de San Sebastián. Más tarde, el gobernador español Agustín Robles construyó su casa y su sucesor, el gobernador Riglos, edificó una mansión de 39 habitaciones, con rico mobiliario y objetos; se la llamó Casa del Retiro. La Casa fue comprada en 1713, en estado de abandono, por la South Sea Company, cuando el Tratado de Utrech permitió a Inglaterra introducir esclavos negros, y fue usada para alojarlos en ella. También se construyó una fortificación llamada La Batería, en la actual plaza Fuerza Aérea Argentina, para la defensa contra piratas y corsarios.

 

 

 

- LA PLAZA SAN MARTÍN DE BUENOS AIRES -

 

 

EL NOMBRE DE LA PLAZA

 

Los días se deslizaban tranquilos y apacibles en el nuevo paseo de Marte, presidido por la estatua del general San Martín, frente a los antiguos cuarteles del Retiro, cuando a las siete y cuarto de la mañana del 9 de diciembre de 1864 se oyó un pavoroso estruendo. Había estallado el depósito de pólvora del cuartel, haciendo volar toda la esquina de su ala derecha. Los escombros cayeron sobre los soldados de dos compañías del Regimiento de Artillería que venían de hacer ejercicios en el hueco de las Cabecitas (plaza Vicente López).

 

Según la crónica escrita por Santiago Estrada, aparecida el 18 de diciembre en el Correo del Domingo, el ruido que produjo el estallido fue horroroso. Todos los cristales de los alrededores se hicieron pedazos; las puertas y ventanas se abrieron, los revoques y cornisas del paseo del Retiro -dice Estrada, llamándolo por su antiguo nombre- desaparecieron, y los árboles y arbustos que lo adornaban se cubrieron de un manto de polvo. Los soldados del batallón segundo de línea y de la legión militar se consagraron a remover los escombros, esparcidos sobre la plaza, desplomados en masa sobre los cuerpos de los infelices soldados. El cura de la iglesia del Socorro y otros sacerdotes pronunciaron las palabras de la absolución sobre aquel sepulcro en el que la pólvora había enterrado vivos a cincuenta desgraciados.

 

En el mismo número del Correo del Domingo fue publicada una patética litografía, dibujada por Henri Meyer, en la que se aprecia la magnitud de la catástrofe. Aparece volada la galería porticada del cuartel, dejando al descubierto las antiguas construcciones del siglo XVIII, medio destruidas también. Catorce años después, en 1878, con motivo de celebrarse el centenario del nacimiento del general San Martín, la Municipalidad resolvió que el nombre del paseo de Marte fuese reemplazado por el de plaza San Martín. La gestión para obtener el cambio no fue iniciada por los vecinos del Retiro, como pudiera suponerse, sino por los vecinos del barrio de Monserrat. La cuestión se vincula con una decisión del gobernador de Buenos Aires, general Rosas, que conviene esclarecer.

 

 

 

 

 

 

Vicente Gemito, escultor, hijo del amor, sin haber conocido a sus padres, el destino quiso que fuera cuidado en una iglesia, siendo una hermana de la misma fue quien le diera el nombre de Gemito (gemido); fue adoptado por un artesano de nombre Giuseppe Bes; a la edad temprana de doce años se inicia en el arte escultórico de forma casual gracias al maestro Manuel Caggiano quien tiempo después le diera la ocupación de ayudante. A la edad de catorce años realiza su primera obra llamada “Givocatore” adquirida por el Rey Víctor Manuel II; mas tarde será reconocido por el público y la crítica por las obras: “El Aguatero” y “El Pescador”. Como representante de la escuela naturalista, posteriormente al reconocimiento, Gemito desaparece del ámbito artístico sin explicación por un período de veinte años; casi mágicamente reaparece y se presenta ante el Rey Víctor Manuel II convirtiendo en su principal comitente.

 

 

 

 

 

       
           


 

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