HIPÓDROMO

ARGENTINO

DE PALERMO

 

Arcón de Buenos Aires

 

 

 

==Nominado asi desde 1953==Año Inauguración: 1876==

Fundado en Mayo de 1876 y en 1953 fue rebautizado

 Hipódromo Argentino de Palermo. Emplazado en un predio de 60 hectáreas, su pista de 28 mts de ancho recorre 2400 mts. El predio que se hizo el hipódromo se llamaba Potreros de la Policía, mas allá del arroyo Maldonado, una zona bastante pantanosa.

 

 Posee una jerarquía comparable con la que ostentan los de mayor reputación en el mundo, como Longchamps, en París, que lo precedió por sólo cuatro años, y los muy antiguos de Ascot y Epsom, en Inglaterra, que datan del siglo XVIII. Pero con una clara ventaja respecto de ellos, al estar situado a poca distancia del centro de la ciudad.
 

 

Nació con la denominación de Hipódromo Argentino, sobre la entonces avenida Vértiz, que después se convirtió en Libertador, y se le agregó el nombre del barrio sólo en 1953. Sus antecedentes fueron las carreras cuadreras, que en la segunda década de 1800 llegaron de zonas rurales para disputarse en la "quinta de Reid", cerca de Barracas, y luego, en la "quinta de White".

El edificio central data de 1908, es de piedra y cemento y ha sido obra del arquitecto Louis Faure Dujarric.


La creciente cantidad de público que convocaba el Hipódromo Argentino hizo que en 1857 se construyera un circuito más apropiado, el Hipódromo de Belgrano, el primero de estilo europeo, que, aunque sin mucha regularidad, funcionó en un predio situado entre las actuales calles Olazábal, Cramer, Melián y Pampa. Cerró en 1875. Funcionaba allí el “Circo de las Carreras”, un hipódromo que “ocupaba unas 30 manzanas en lo que hoy es Belgrano R” , destinado a celebrar “carreras inglesas”, lo que aparece como premonitorio de la importancia que tendrá esta colectividad en el desarrollo y la conformación identitaria de Belgrano “R”. En efecto, con la habilitación de la estación de Belgrano del ferrocarril Buenos Aires a Campana (posteriormente a Rosario, y de donde adoptará la letra “R”) ubicada entre las actuales calles La Pampa, Freire, Echeverría y Zapiola, las autoridades del pueblo deciden dividir y lotear las 30 manzanas que ocupaba el circo (1886). El plano fue realizado por Rafael Hernández. Con el tiempo llegará el “tranwaycito” que corría por la actual Echeverría hasta Crámer, donde se esperaba que “ocupasen el vehículo los vecinos del barrio de Campana (actual Belgrano “R”)” para retornar a las Barrancas del bajo. La mención al barrio de Campana como antecedente de Belgrano “R” figura en varios apartados de la obra de Carrera,  como en la de otros historiadores de la zona.  

 

"Todo lo que se llamó Avenida Vértiz a la altura del Hipódromo, era anteriormente pantanos y bañados: la instalación del hipódromo en la parte llamada Potreros de la Policía mejoró la zona, en donde las aguas llegaban a veces hasta Luis María Campos".

 

El 7 de Mayo de 1876 se inauguraba, en los terrenos lindantes con el Parque Tres de Febrero, el Hipódromo Argentino de Palermo. Ese día los tranvías no dieron abasto y tampoco los trenes: a pesar de los 50 vagones que el ferrocarril puso a su disposición, muchos se quedaron sin ver esas primeras siete carreras. En esa oportunidad, el caballo "Resbaloso", ganó la primera carrera ante 10 mil personas. El culto por la competencia de equinos que cultivaban los gauchos y algunos "señoritos" ingleses, caló hondo en la ciudad. El edificio original del Hipódromo consistía en una tribuna para 1600 personas con 40 palcos para familias y amplios jardines. El Hipódromo fue inaugurado en 1876, pero recién en 1908 fue inaugurada la actual tribuna oficial y los grandes portales de acceso por la Av. del Libertador, completándose las obras, que estuvieron a cargo del arquitecto francés Louis Fauré Dujarric, en 1909.

 



A comienzos de ese año, en un área del parque Tres de Febrero, en los alfalfares del vasto terreno que perteneció a Rosas, se habían iniciado los trabajos de lo que sería el nuevo hipódromo, por iniciativa de la Sociedad Hipódromo Argentino (SHA) en convenio con la Municipalidad de Buenos Aires, que desde 1888 tenía posesión sobre esa zona.
Con la dirección de Néstor Paris, el emprendimiento, que incluyó una tribuna para 1600 personas y palcos para familias, quedó concretado en algo más de 12 meses, en marzo de 1876. La fecha pensada para la inauguración, el 23 de abril, se frustró por una lluvia torrencial, ya que, lógicamente, el flamante campo hípico no disponía del sofisticado sistema de drenaje con que cuenta hoy. De modo que la fiesta se concretó finalmente el 7 de mayo, con una multitud calculada en 10.000 personas, que vieron ganar la primera carrera al caballo Resbaloso.

 

Antigua tribuna oficial del Hipódromo de Palermo 1885 con cúpula- El 5 de octubre de 1884 se corrió la primera carrera de el gran premio Nacional, en presencia del presidente Julio Roca. La victoria fue para el caballo Souvenir montado en un jinete de tan solo 8 años. Este edificio se reemplaza en 1908 por otro de piedra y cemento.

 

Las primitivas instalaciones del Hipódromo. Era manejado por una Junta Directiva entre cuyos miembros estaban Carlos Pellegrini y Emilio Mitre. El establecimiento tuvo por finalidad contribuir al esparcimiento de la sociedad porteña y además fomentar la raza caballar. Durante los primeros años las reuniones de carreras eran esporádicas y dependían del estado del tiempo.

 

1910

Con respecto al Hipódromo del Jockey Club, el mismo funcionaba como un apéndice del Club y reunía a miembros de la alta sociedad porteña. El Hipódromo de Palermo se inauguró en mayo de 1876. Era manejado por una Junta Directiva entre cuyos miembros estaban Carlos Pellegrini y Emilio Mitre.

 

 

Reunión en el Hipódromo (1-2) Mariano Unzué, (4)Villanueva, (5) Güiraldes, (6) González Segura,(7) Castex, (8)Juan Cano y otros.

 

Por los amplios jardines paseaban elegantes señores de levita y mujeres con miriñaque. En 1908 la Tribuna Oficial fue reemplazada por la actual, con capacidad para 2000 personas, obra del Arquitecto francés Faure Dujarric y en 1911 fue construída la Confitería París.

 

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(VARIAS FOTOS PANORÁMICAS)

PRIMITIVAS INSTALACIONES - AÑO 1899-

 

En 1908, la tribuna oficial original, fue reemplazada por una construcción de estilo neoclásico, a cargo del arquitecto francés Louis Faure Dujarric, con capacidad para 2.000 personas, la cual permanece hasta el día de hoy. Tres años más tarde, en 1911, se construyó la confitería París. El establecimiento tuvo por finalidad contribuir al esparcimiento de la sociedad porteña y además fomentar la raza caballar. Durante los primeros años las reuniones de carreras eran esporádicas y dependían del estado del tiempo.

 

 A lo largo de sus 120 años el Hipódromo Argentino de Palermo (denominado así desde 1953) vio desfilar por sus arenas a los más grandes representantes de la actividad turfística, como los brillantes jockeys Domingo Torterolo, Máximo Acosta, Irineo Leguisamo y Marina Lezcano y los gloriosos caballos Old Man, Botafogo, La Mansión y Yatasto entre otros, teniendo además como ilustres visitantes a los presidentes Julio A. Roca, José Figueroa Alcorta, Carlos Pellegrini, Hipólito Yrigoyen, Marcelo T. de Alvear y Ramón Castillo entre otros.

 

La Tribuna Oficial y la Confitería París, magníficas, forman parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad. El hipódromo tiene una superficie de sesenta hectáreas y cuenta con tres pistas de arena de cava. Dos de ellas se utilizan exclusivamente para entrenamiento y vareo de los caballos. La principal tiene 2.400 metros y es considerada una de las mejores pistas del mundo. El inolvidable Ringo Bonavena, que tenía pie plano, iba por las mañanas a correr, descalzo, en esa pista.

 

TRIBUNA OFICIAL REEDIFICADA A PRINCIPIOS DE SIGLO-

Originalmente el sistema de largada consistía en un abanderado que daba la largada con al grito de "¡Vamos!". En 1918 se instaló un sistema mecánico, a base de cintas de trapo, accionado por una manija. Posteriormente se utilizaron cintas irrompibles, las cuales se disparaban hacia arriba y en diagonal, mediante un dispositivo de pila eléctrica. Más recientemente, en 1967 se introdujeron los partidores con el sistema automático de Puertas Gateras.

 

 

El impulso de Pellegrini

En 1882, el gobierno de Carlos Pellegrini -el mandatario de mayor y más entusiasta gestión vinculada con el hipódromo- cedió el predio en usufructo al Jockey Club, disposición casi simultánea con la fundación de la entidad. Junto con Pellegrini, fueron frecuentadores conspicuos de Palermo, otros presidentes, como Roca, Figueroa Alcorta, Yrigoyen, Alvear y Castillo, y figuras del jet set porteño, como Saturnino Unzué, Benito Villanueva o Joaquín de Anchorena. Y entre ellos, con pareja asiduidad, se acomodaba un cantor que alcanzaría fama mundial: Carlos Gardel.

La administración que ejerció el Jockey se extinguió definitivamente en 1974, ya que previamente había sido interrumpida por un par de intervenciones dispuestas por el Estado. Curiosamente, nunca se retiraron los escudos del club, que aún se ven en la tribuna oficial y en el tattersall.

En la segunda década del siglo XX, se vivió la belle époque porteña y a ella se ajustó el hipódromo palermitano, sumándose, como un fino guante, a los sitios más exclusivos en los que se desenvolvía aquélla. Las fotos de esos años muestran la elegancia de damas de largo o con miriñaque y sombrilla, y señores de riguroso traje y sombrero, en muchos casos, el bombín llegado de Europa. Eran, obviamente, los socios del Jockey, que ocupaban la tribuna oficial, claramente diferenciada de la popular. Pronto, el folklore turfístico las rebautizó, como pelús (por pelouse , en francés, césped) y perrera, respectivamente. El tiempo se encargaría de democratizar esos sectores, mezclando distinguidos amantes del show equino con simples "burreros" que soñaban con "salvarse".

 

La historia de este hipódromo esta estrechamente ligada a la del Parque 3 de Febrero. Comenzado a construir en 1867 por una compañía privada previo contrato con la Municipalidad de Belgrano, recién tras la culminación del mismo en 1875, la comisión del Parque 3 de Febrero acordó con la Sociedad Hipódromo Argentino la construcción del mencionado hipódromo en el predio tal cual aún existe (Libertador, Dorrego, Olleros y vías del F.C.G.B. Mitre), jurisdicción del Cuartel N 3. El mismo se inauguró el 7 de mayo de 1876 con una capacidad de 1600 personas, con palcos para familias y servicio de restaurante. Es llamativo que la pista en forma elíptica sea de menores dimensiones que la que tenía el Hipódromo de White. En 1812 Carlos Pellegrini fundó el "Jockey Club" y adquirió el predio para dicha sociedad. En 1908 se construyeron las actuales tribunas.

 

 

 

El Hipódromo Argentino, sobre la entonces avenida Vértiz, que después se convirtió en Libertador.

 

AYER

HOY

 

AYER

 

 

HOY

 

 


 
ACTUALIDAD 


Pista de Arena 


El Hipódromo de Palermo cuenta con tres pistas de arena de cava. Dos de ellas se utilizan para el entrenamiento y vareo de los
caballos exclusivamente, y la pista principal, con una extensión de 2.400 metros y un ancho de 28 metros, se emplea para el desarrollo de las competencias y se habilita para entrenamientos. 
La pista se considera una de las mejores del mundo. Su composición consiste en la mezcla de distintos materiales (80% arena, 14% limo y 6% de arcilla) y está controlada por el INTEMIN (Instituto Técnico de Minerales) a pedido de la empresa para certificar los porcentajes mencionados. 


Tiene un especial sistema de drenaje natural, que permite que las reuniones se desarrollen con total normalidad en días de lluvia. Por otra parte, su diseño permite organizar
carreras de 1.000 y 1.100 metros sin necesidad de utilizar codo alguno (plena recta). Desde el último codo hasta el disco existe una distancia total de 600 mts. Dadas las características de la pista, se pueden organizar carreras con una participación total de 21 competidores.  
 
Hipódromo Argentino de Palermo Hipódromo Argentino de Palermo S. A. (H.A.P.S.A.) es una empresa privada con un fuerte compromiso de excelencia y mejora permanente. 
En agosto de 1992 gana la licitación que dicta el Poder Ejecutivo de la Nación, a través del Ministerio de Salud y Acción Social, para la privatización del Hipódromo Argentino de Palermo hasta el año 2017. 


H.A.P.S.A. reconoce la relevancia que tiene la industria del Turf en el mundo. Y en particular en Argentina, cuarto criador mundial de
caballos Sangre Pura de Carrera, con alto nivel competitivo. 
H.A.P.S.A. da empleo en sus instalaciones en forma directa e indirecta a 1700 trabajadores. En su Villa Hípica aloja a más de 1000
caballos
que poseen atención especializada. 


En los años que lleva de actividad, H.A.P.S.A. realizó importantes inversiones en obras, mejoras y tecnología. Ofrece varias alternativas de entretenimiento al público: 120 Reuniones Hípicas al año, 2 Salas de Slots con más de 1.000 máquinas tragamonedas y el Restaurant en el 2do. Piso de la Tribuna Oficial. 
Hoy, Hipódromo Argentino de Palermo S. A. continúa con el objetivo de brindar, día a día, más y mejores opciones a sus espectadores y contribuir con ello al crecimiento de la Actividad Hípica en el país. 

 

entrada al hipódromo AYER

 

AV. del Libertador un Domingo, año 1930 - La entrada principal se encuentra frente al campo argentino de polo que fue inaugurado en 1928 con capacidad para 15 mil espectadores.

 

 

En el Hipódromo Argentino se realizaban cinco reuniones por mes, corriéndose nueve carreras en cada reunión. El número de personas que concurre es siempre crecido. En este sentido, podemos afirmar que el espectáculo de carreras hípicas es una de las características dominantes de Buenos Aires y la pasión de sus habitantes.

 

 

Desde aquellos primeros aficionados de la "generación del 80" los hombres que construyeron el país no dejaron de darse una vueltita para ver las carreras. Así lo atestiguan visitas como la de los presidentes Julio A. Roca, José Figueroa Alcorta, Carlos Pellegrini, Hipólito Irigoyen, M.T de Alvear, Ramón Castillo; artistas como Miguel Cané y Carlos Gardel y, en nuestra época más reciente, los últimos gobernantes democráticos, Raúl Alfonsín y Carlos Menem. En 1992 se decidió la privatización del Hipódromo Argentino de Palermo y un año después se asumió su dirección a través de HAPSA, iniciando una etapa de renovación y mejoramiento integral.

 

 Tanto la tribuna como la confitería Paris fueron declaradas patrimonio arquitectónico de nuestra ciudad.

 

La confitería Paris se construyó en 1911.

 

 

 

 

En 1947 el hipódromo introdujo el Photochard, un sistema fotográfico que permitía captar el momento justo de la llegada de los caballos, con lo cual era más fácil dirimir los finales cabeza a cabeza.

 

  A comienzos de la década de 1990, la crisis económica del país se hizo sentir en el Hipódromo Argentino de Palermo. Durante el gobierno de Carlos Saúl Menem, se ordenó al Ministerio de Salud y Acción Social llamar a licitación para la privatización del Hipódromo Argentino de Palermo. El día 5 de agosto de 1992 fue adjudicado, por un período de 25 años, a una entidad privada, pasando a llamarse H.A.P.S.A. (Hipódromo Argentino de Palermo Sociedad Anónima). Dicho periodo expira el año 2017.

 

En 1953, el Hipódromo de Palermo, pasó a denominarse Hipódromo Argentino de Palermo. Posteriormente, en 1971, se inauguró la iluminación de la pista, lo cual permitió extender el horario de carreras hasta la noche. En esa misma década, se introducen por primeras vez las jocketas, es decir jinetes femeninos. En 1978 la jocketa Marina Lezcano, fue la primera mujer en ganar la cuádruple corona, con el caballo Telescopio.

 

En el barrio de Boedo, los domingos se formaban largas colas de autobuses para llevar gente al hipódromo de Palermo. El pasaje tenia un costo de un peso por persona, mucho menos de lo que cobraban los taxis. En Septiembre de 1928 los taxistas hartos de esta competencia comenzaron a pregonar un servicio similar: "Al hipódromo por cuarenta centavos por persona". De inmediato los ómnibus comenzaron a vaciarse y todo el mundo se pasó a los taxis. Así nació el Auto Colectivo también llamado Taxi Colectivo, Taxi Bus o Micro Bus, con recorridos fijos con los autos, levantando pasajeros en paradas y a un precio unitario.

 

El ingreso del caballo en la Argentina se produjo con Pedro de Mendoza, cuando desembarcó en la costa del Río de la Plata y fundó la actual ciudad de Buenos Aires en 1536. Las carreras de caballos fueron consideradas durante muchos años como un deporte de reyes en Europa pero la realidad es que todo amante del pura sangre es también amante del espectáculo que nos brinda el turf. Haciendo un poco de historia de este deporte, las primeras carreras de caballos (llamadas cuadreras) se remontan a fines del siglo XVII y quizás principios del XVIII. Estas carreras eran realizadas en espacios rectos y de corta distancia. Quienes asistían a estas carreras en nuestro país eran los mismos pobladores de la región. Desde 1857 funcionaba allí el “Circo de las Carreras", un hipódromo ubicado entre las calles Crámer, la Pampa, Melian y Mendoza, donde se corría a la inglesa cediendo el chiripa a la vestimenta propia del Jockey. Ocupaba unas 30 manzanas en lo que hoy es Belgrano R. Eran terrenos municipales. Tenia tribunas para los aficionados. En 1886 los terrenos se lotearon. La llegada del Ferrocarril en abril de 1876, marca el final del “Circo de las Carreras” y el comienzo de la expansión del nuevo poblado. Posteriormente hubo un hipódromo con una extensión de 16 cuadras, entre Belgrano y Olivos que se supone que se situaba donde esta la estación Rivadavia del ferrocarril Belgrano. Allí se realizaban carreras a la inglesa con las de trote y sortijas. Lo organizo en sus predios Diego White cercano a la pulpería La figura. Diego era un escocés afincado aqui desde 1825. Este hipódromo cesa cuando una tormenta de santa Rosa arrasa con todo en 1866.

 

Otro lugar fue "el Hipódromo Nacional" situado en el Barrio River desde Udaondo hasta Monroe llegando hasta Congreso y desde Figueroa Alcorta hacia Av. Libertador. Se le conocía también por el Hipódromo de Belgrano. Las apuestas entre caballeros y señoras eran por guantes, perfumes, etc; entre los hombres eran cajas de cigarros y cajones de champagne. El hipódromo Nacional fue diseñado en 1887 por Carlos Morra y Jacques Dunant . Cabe destacar a uno de los principales entrenadores de caballos Eliseo Esviza que había nacido en Belgrano quien estableció un stud llamado" Los desheredados". La cuestión era que para llegar al Hipódromo Nacional los aficionados viajaban en los tranvías 35 y 36, que llegaban hasta las avenidas Vértiz y Pampa (Barrancas de Belgrano). De allí salía otro tranvía que realizaba el siguiente recorrido, pasando por la puerta del hipódromo: Pampa, Libertador, Republiquetas, Cabildo, Monroe, Libertador, Pampa hasta llegar a Vértiz. Al inaugurarse el Hipódromo Argentino esos hipódromos gozaron de poca concurrencia.

 

Luego se crea el Hipódromo de San Isidro en 1889 en un campo de propiedad de James White que hoy pertenece al Jockey club y fue inaugurado un 8 de diciembre (día de la virgen) en el año 1935. Posee una superficie de 148 hectáreas y está ubicado a 22 Km. de la ciudad de Buenos Aires. Es el único hipódromo en Argentina que cuenta con pista de césped, la cual mide 2783 metros. También el hipódromo de la Plata fue el siguiente hipódromo en ser fundado, en el año 1882 pero su inauguración oficial se realizó un 14 de septiembre de 1884. Ese mismo día se celebraron dos carreras: la del Premio inauguración y el Gran Premio Ciudad de La Plata. Con el correr de los años las precarias instalaciones se fueron reemplazando por obras de mayor importancia.

 

A lo largo de su historia, han pasado por la pista del Hipódromo Argentino de Palermo, jinetes como Irineo Leguisamo, Domingo Torterolo, Máximo Acosta y Marina Lezcano, además de caballos como Old Man, Botafogo (fue ahí el encuentro entre Botafogo y Grey Fox), La Misión, Yatasto o Lunático, un pura sangre propiedad de Carlos Gardel.

 

 

Primer auto construido en Argentina

Si bien se sabe que hubo muchos intentos individuales de armar autos en Argentina entre fines del siglo XIX y principios del XX, el primer caso documentado corresponde al ingenioso mecánico español Celestino Salgado.

En 1901, Don Celestino armó en un taller de Buenos Aires un vehículo para cuatro pasajeros dotado de un motor a vapor de 6 HP con una autonomía de 12 horas a marcha regular.

En su construcción, que demandó tres meses, fueron empleados componentes de origen europeo y nacional.

El automóvil encargado especialmente por Enrique Anchorena, recibió una amplia cobertura en los medios de prensa locales que incluían fotos y datos técnicos, donde se destacaron tanto el esfuerzo del constructor como las cualidades del vehículo.

La popular revista "Caras y Caretas" publicó que era "elegante de forma, pintado de rojo y tapizado de marroquín color lacre". En noviembre de ese mismo año participó de la primera carrera de automovilismo de Argentina realizada en el Hipódromo Argentino.


 

Primer auto construido en Argentina

 

 

 
           

 

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