El amor es el sentimiento que nos hace sentir vivos, que nos hace sufrir y por el que muchos han decidido morir. Una de las primeras apariciones del amor, en el sentido estricto de la palabra, es la historia de Eros y Psiquis. Estas son solo algunas de las historias con matices diferentes ...

 

HISTORIAS DE AMOR Y

 ALGUNAS DE MISTERIO 1

 

  

 

EL PALACIO DE LOS BICHOS - VILLA DEL PARQUE     También fue identificado como "El Castillo de los Fantasmas"

 

Hacia 1900, un rico italiano llamado Rafael Giordano, le encomendó al ingeniero Muñoz González la construcción de un suntuoso palacio destinado a su hija. Cuenta la historia que Lucía, la única hija del matrimonio, conoció a un violinista, Ángel Lemos y el amor surgió al instante. Rafael Giordano era descendiente del célebre pintor Giordano. Su esposa se llamaba Vittoria D’Olvilli.

 

 

Esta mansión de cinco pisos que terminan en un torreón y cúpula, llama la atención por las figuras de animales grotescos que decoraban sus paredes, con algo de las gárgolas de catedral gótica. Por eso la gente del barrio, en Villa del Parque, la bautizó El Palacio de los Bichos. Está a metros de las vías del ferrocarril, en la esquina de las calles Campana y Tinogasta. Fue construido a comienzos del siglo XX por el ingeniero Muñoz González a pedido de un aristócrata italiano que quería regalar esta mansión a su hija en el día de su boda. El italiano organizó una bombástica fiesta de casamiento para la nena, que heredaría el palacete. Pero cuando los novios, radiantes, partían en carruaje hacia la luna de miel, el tren los atropelló y los mató instantáneamente. El padre, que vio el accidente de lejos, mandó clausurar el palacio. Ni el cochero ni los caballos perecieron, solo los novios. Años después, en la mansión abandonada, las luces se encendían solas, salía música por las ventanas iluminadas y hasta se veían invitados fantasmales bailando valses. También las vías cercanas eran visitadas por los espectros de los novios. Antiguos vecinos de la zona que en la década de 1920 superaban los 40 años de edad, afirmaban categóricamente haber sido involuntarios testigos de momentos y situaciones de zozobra mientras cruzaban el lugar en horas de la noche. Aparentemente todo comenzó a pasar después del año 1911, cuando se cumplía el primer aniversario de un trágico accidente ocurrido muy cerca del castillo. Esa edificación estuvo a cargo del ingeniero Muñoz González y se terminó de construir a fines del siglo XIX. Originalmente presentaba cuatro frentes arquitectónicos de bello e imponente estilo, y cinco pisos, con un bonito mirador, una terraza y el agregado de dos habitaciones y varias más en cada piso que componían la totalidad del edificio (con el transcurrir de los años se efectuaron algunas modificaciones que de alguna forma alteraron su primitivo diseño). En el curso de los años los animales góticos (bichos),que decoraban el castillo, fueron eliminados.  Hoy, el palacio es un edificio de departamentos con spa propio y otras comodidades.

 

 

La Casa De Los Leones

 

En la casona que desde 1880 perteneció a Eustoquio Díaz Vélez había   pasadizos secretos y la obsesión de un propietario que usaba leones en lugar de perros. En los jardines hay tres esculturas que los representan. La historia no comprobada dice que su hija Manuela invitó a comer a un pretendiente y que un león lo devoró. Hoy, este edificio alberga a VITRA (Fundación para Vivienda y Trabajo del Lisiado Grave), sede de la única escuela primaria y secundaria de toda la Argentina para discapacitados motores. Las estatuas de los leones fueron construidas con posterioridad para ahuyentar los espectros.

 

 

 

 

Allá por 1930, una mansión situada en la calle Montes de Oca al 100 fue el sitio de una historia muy particular. Esta mansión de estilo francés, rodeada de un bello parque, fue propiedad del millonario Eustoquio Díaz Vélez, hombre emprendedor con una rara y extrema pasión por los leones. Por tal motivo, decidió decorar parte de la fachada exterior de su casa con estatuas de estos felinos y también dentro de su jardín. Sin embargo, su extravagancia llegó a su límite cuando mandó a traer desde Europa dos ejemplares para tenerlos sueltos por el parque de su casa o en las leoneras que había construido allí mismo.

 
 
 
Pasión literal, además: los criaba en la misma mansión, donde los animales paseaban y ocupaban leoneras los restos de las extrañas jaulas todavía están en el parque comunicadas con la casa por una escalera exterior, que también se conserva. Cuentan las noticias de la época que la hija de este adinerado hombre Manuela, decidió comprometerse y para ello se organizó, en la mansión, una fiesta para celebrar este acontecimiento. "Pero durante esa reunión, mientras los invitados festejaban, uno de los leones misteriosamente quedó libre y terminó matando al novio.
 
 
La trágica historia terminó poco tiempo después, cuando Manuela Díaz Vélez, destrozada por la muerte de su prometido, decidió suicidarse. Las personas que continuaron viviendo por allí relataron que por la noche se oyen sollozos atribuidos a la joven Díaz Vélez, que sigue buscando a su amor aun después de su muerte. A modo de exorcismo, don Eustaquio se deshizo de los animales, aunque rindiéndoles un extraño homenaje: hizo tallar cabezas de animales sobre las arcadas de las puertas de entrada a la mansión y emplazó estatuas de leones en el parque. La más impresionante representa a una fiera que lucha con un hombre cuyo brazo está enterrado en las fauces del animal.
 
 

Hoy, la mansión es sede de la
Fundación Vitra, un centro de rehabilitación de discapacitados respiratorios. Algunos residentes admiten que por la noche se escuchan ruidos extraños. Todo el parque está superpoblado de gatos, parientes menos feroces de los leones de piedra.
 
 

 

Felicitas, una mujer bella y rica de la aristocracia.

 

El 26 de Febrero de 1846, nacía Felicitas en pleno gobierno de Rosas. Era la hija del comerciante vazco Carlos José Guerrero (fue el que introdujo las vacas Aberdeen Angus al país) y de Felicia Antonia Guadalupe Guerrero Cueto y Montes de Oca (mujer de la alta sociedad porteña). Dicen que fue una mujer muy bella, tanto es así que Guido Spano la calificó como la más hermosa de la República.

 Felicitas Guerrero comenzaba a ser el centro de atención de las familias aristocráticas de la ciudad de Buenos Aires. A poco de ser presentada en sociedad por sus padres, José Guerrero y Felicitas Cueto, se convirtió en la joven más cortejada de la Reina del Plata.

 

 

Jóven y bella, Felicitas se casó con 17 años en 1862 con Martín Gregorio de Álzaga, un hombre de 50 años acaudalado unidos por un matrimonio por conveniencia. Martín era sobrino nieto de Martín de Álzaga, que fuera fusilado en la actual Plaza de Mayo en 1812 bajo el cargo de conspiración. En ese tiempo era el hombre más rico de la Argentina.  Felicitas  imploró que no se aceptara entregarla en matrimonio a un hombre de 60 años al cual ella no amaba, pero su padre José Guerrero quería un brillante futuro para su hija y le aseguró que la felicidad y el amor nacerían con la convivencia. Unos meses más tarde se celebraban las nupcias en la iglesia de San Ignacio entre Felicitas Guerrero y Martín de Álzaga, y toda la alta sociedad de Buenos Aires se hizo presente. Entre los asistentes a la boda se encontraban familias patricias como Montes de Oca, Senillosa, De Maria, Sáenz Valiente, etc. También asistió Enrique Ocampo hijo de una familia tradicional de Buenos Aires, quien secretamente amaba a la joven novia. Los festejos se realizaron en la calle Bolívar. En poco tiempo el matrimonio se mudo a Barracas a una quinta ubicada en la calle larga.

 

 

Felicitas

 

Martín Gregorio de Álzaga tenia una relacion de muchos años con Maria Caminos antes de contraer nupcias con Felicitas.  Con esta mujer había tenido 4 hijos, dos varones y dos mujeres y Vivían en su principal estancia: LA POSTRERA. Con Maria Martín había  convivido casi 20 años y tuvieron cuatro hijos pero él nunca formalizó la relación. cabe destacar que durante todo el siglo XIX los hombres tuvieron relaciones extramatrimoniales y tuvieron hijos naturales. Cuando Felicitas se entero de esta relacion no lo tomo muy bien y eso la alejo de su esposo. Maria Caminos reclamaba constantemente parte de la fortuna que le correspondía a sus hijos. El  matrimonio no fue feliz, pero cuando llegó el primer hijo Felicitas creyó que en él encontraría su refugio.


 

 

 Lamentablemente, cuando sólo contaba con 6 años (1869) el niño Félix de Álzaga falleció víctima de la epidemia de fiebre amarilla que azotaba Buenos Aires durante la presidencia de Sarmiento (1860). Murieron 14 mil personas.  Felicitas volvió a quedar embarazada y la pareja creyó encontrar en su segundo hijo la alegría que les había sido negada, pero otra vez el destino se ensañó con el matrimonio de Álzaga y el pequeño Martín murió a los pocos días de nacer. Esto fue demasiado para el viejo corazón de Martín de Álzaga, que con 70 años se sumió en una profunda depresión y murió 15 días después que su hijo.

 

Samuel Pedro Sáenz Valiente Higuimbothom.

 

 


 Felicitas quedó viuda. Tenía apenas 26 años, una de las fortunas más grandes del pais y muchos pretendientes. Poseía 71 mil hectáreas. Maria Caminos también here para sus hijos una parte de la fortuna. Con el tiempo  luego de sus seis meses de luto como era costumbre en esa época Felicitas comenzó a frecuentar algunas reuniones de sociedad, y fue así que conoció dado a un accidente con su carruaje una noche de tormenta a Samuel Pedro Sáenz Valiente Higuimbothom un hombre educado y refinado que había llegado de Europa hacia poco tiempo.  Ella quedó fascinada con el jóven hacendado e inmediatamente nació el amor, un amor tan grande e incontrolable que a los pocos meses los llevó a anunciar su casamiento. Samuel Pedro Sáenz Valiente era nieto de Anselmo Sáenz Valiente, casado con Juana Pueyrredón hermana del Brigadier Juan Martín de Pueyrredón.
   


 

 El primo de Felicitas Cristian De Maria también estaba enamorado de ella y en esa época los casamientos entre primos de la elite eran frecuentes. De esa forma se evitaba la dispersión patrimonial. Pero Felicitas ya había elegido quien merecía su  amor.  Enrique Ocampo  el pretendiente que no dejaba de cortejarla a pesar de las continuas negativas de Felicitas  supo que el estanciero Samuel Sáenz Valiente, era su rival y el  verdadero amor de la dama por lo tanto no pudo contener su furia dado a que su eterno amor se le iba a escapar nuevamente, y él no estaba dispuesto a permitirlo.

 Una mañana se dirigió a laquinta de los Guerrero luego de haber estado en la confitería del Gas y  haber ingerido alcohol y después de una agitada discusión enfermo de celos, le disparó.

Al tomar conciencia de lo terrible de su acción, apuntó el arma al corazón de su amada y luego se quito la vida. La bala a Felicitas le había perforado el pulmón derecho. Felicitas agonizó durante 3 días y finalmente falleció el 30 de Enero de 1872. La velaron en su casa natal de la calle México donde actualmente funciona la sociedad Argentina de Escritores.

 

   Al año siguiente, Samuel Sáenz Valiente, contraería matrimonio con una hija del Gral. Urquiza: Dolores Urquiza Costa. Tuvieron siete hijos, pero este hombre se suicidó en 1930 al verse quebrado económicamente.

 

 Los Guerrero mandaron construir en homenaje a su hija una capilla. Está en Isabel La Católica, entre Pinzón 1480  y Brandsen, en el corazón de Barracas, se levanta frente a la Plaza Colombia. La iglesia es dueña de una triste fama: nadie la elige para casarse..En el  interior de la basílica puede verse una excepcional estatua de mármol que representa a Felicitas con su hijo Félix, a la cual se le ha atribuido atraer la desgracia sobre aquellos que osan tocarla. En 1981 la iglesia construida por los padres de Felicitas fue donada al municipio. Al iniciarse la restauración del templo, estaban caídas simétricamente las cinco alas derechas de los ángeles de mampostería que hay a la entrada. Cuando el arquitecto restaurador Roberto Devincenzi talló las alas siguiendo la escala original y las colocó, sonaron inexplicablemente las pesadas campanas.

 

Sucesión de Felicitas

 

Perteneció a los campos de Martín de Alzaga, aquellos legendarios Montes Grandes, inmensos y salvajes. La estancia llamada “Juancho Viejo” se extendía a través de los actuales territorios de Pinamar, Ostende, Valeria del Mar, Cariló, General Madariaga… 40 leguas de llanuras humedales, montes de tala, lagunas, todo ello junto al médano y la playa.

Felicitas había heredado de su esposo tierras que formaban parte de la estancia Bella Vista, la postrera y María de Juancho. Al fallecer esta heredaron sus padres y al fallecer el matrimonio Guerrero heredan sus nueve hijos. Don Manuel Guerrero hermano de Felicitas le correspondieron las tierras que remataban sobre el mar. En 1873 Carlos Francisco Guerrero de 25 años - hermano de Felicitas –administraba la estancia Laguna de Juancho en vida de sus padres y por su encargo. Dice en su libro “Publicaciones prácticas de ganadería" . Hoy gran parte de Juancho Viejo se encuentra aún en manos de los descendientes de los hermanos de Felicitas Guerrero.
 

 

HECHOS CURIOSOS

 

  Carlos Guerrero, conocido en la historia ganadera local por haber introducido en el país el primer Aberdeen Angus (un toro llamado Virtuoso que fue inmortalizado en una botella de whisky nacional).

 Martín Gregorio de Álzaga, nieto del héroe de la Defensa en 1807, mantenía una novia en una de las casas de su estancia La Postrera. Se llamaba María Caminos. Nunca formalizó del todo la relación, pero igual tuvo cuatro hijos con ella. Luego de casi 20 años de amancebamiento, María se había ganado un lugar en la poderosa familia patricia. Los hijos de María Caminos al morie Martin Gregorio (dos mujeres y dos varones) recibieron la nada despreciable suma de 1.000.000 de pesos, ya que el padre del cuarteto había estipulado que debía dárseles 300.000 a cada hijo y 200.000 a cada hija.

Felicitas hija única de Carlos Guerrero y de Felicitas Montes de Oca, sus tierras iban desde el "Castillo de Guerrero", que se ve sobre la mano derecha de la ruta 2, pegadita al río Salado.

La escritora Victoria Ocampo fue sobrina nieta del asesino de Felicitas.

 

  La iglesia Santa Felicitas es de una sola nave, con crucero y cúpula, responde al estilo ecléctico alemán, combina elementos clásicos, neo-góticos y neo-románicos, formando un conjunto de gran valor artístico. Es un testimonio único, de la arquitectura religiosa del último periodo del siglo XIX en el país, por sus cualidades compositivas y de diseño, por su unidad estilística y por la incorporación de inéditos componentes decorativos. Tiene hermosos vitrales de origen francés, con un espesor de vidrio de 2 milímetros en su mayoría de tipo plaqué. Decoración en los muros, estucos policromados  y detalles pictóricos,  arañas con caireles  de cristal con iluminación a gas en los tres  altares, esculturas de los apóstoles, un  púlpito de madera de estilo bizantino.  Un reloj Inglés con carillón de 1 metro de diámetro “John Moore and Sons de 1873” que fue restaurado recientemente en Derby Inglaterra. Un magnífico órgano fabricado en 1873 por la firma Walcker de Alemania, con 14 registros, que dan lugar a 783 tubos sonoros, con consola mecánica, consta de dos teclados manuales de 54 notas cada uno y un teclado de pedal o pedalera de 27 notas. Este órgano posee todavía las dos bombas de aire accionadas a mano originales si bien actualmente  se usa un motor con ventilador eléctrico. Finalmente en el vestíbulo de la entrada dos hermosas figuras de mármol de carrara que representan a Felicitas Guerrero con su hijo Félix y enfrentada la de su esposo, Don Martín de Álzaga (es la única iglesia con estatuas de seglares).

  Todo parece indicar que la vida amorosa de Urquiza fue muy intensa, pero la única mujer con la que contrajo matrimonio fue Dolores Costa Brizuela, nacida en 1830.  Dolores era hija de don Cayetano Costa y doña Micaela Brizuela. Urquiza tenía 50 años cuando conoció a Dolores en una fiesta en Gualeguaychú en la que el invitado de honor era Sarmiento. Dolores fue la fiel compañera de sus últimos años. Él tenía 12 hijos de parejas anteriores cuando la conoció -todos reconocidos legalmente- y con ella tendrá otros 11. La primera de la larga lista fue llamada Dolores como su madre, nacida en  1853 quien se casó con Samuel Pedro Sáenz Valiente el hombre que se iba a casar Felicitas.

Samuel Sáenz Valiente había nacido el 10 de Diciembre de 1846 y se suicidó en la década del ’30. Sus restos se encuentran en el Cementerio de Olivos.

 

 

 La iglesia Santa Felicitas se construyó  luego de la muerte de Felicitas. Fue  construida por el Ingeniero Bunge.  Es la única Iglesia en Argentina que cuenta con estatuas no religiosas.  Se dice que tocar las rejas de la iglesia le devuelve el amor a los amantes despechados. Para eso solo hace falta atar un pañuelo blanco en sus barrotes. La iglesia no es solicitada por las parejas para concretar su matrimonio.

 

 

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Anchorena  Corina Kavanagh

 

 

Cuenta la leyenda que uno de los Anchorena se enamoró perdidamente de una Kavanagh, aunque el romance no fue aprobado por su familia. Corina Kavanagh decidió una venganza arquitectónica: en Florida y San Martín, ordenó la construcción de un edificio cuyo único requisito era que impidiera la vista desde el palacio Anchorena a la iglesia, objetivo que aún cumple el edificio Kavanagh. El joven Anchorena vivía en el actual Palacio San Martín, con escaleras de mármol y fuentes con forma de angelitos. En la vereda, jacarandas y palos borrachos de flores rosadas se disputaban el lugar y es que todos querían disfrutar de la hermosa vista desde allí, producto de la calle que baja empinada hasta Avenida Libertador.

 

 

 

Salvador María del Carril y Tiburcia Domínguez

No se hablaron durante 21 años

 

Salvador María del Carril fue el vicepresidente del General Urquiza. Un hombre bastante duro tanto en las cuestiones políticas como en la vida conyugal. Por medio de una carta pública que mando a los diarios, comunicó a los acreedores de su mujer que no pensaba hacerse cargo de sus deudas. Su esposa decidió no volver a hablarle. Durante veintiún años convivieron de esa manera. Cuando murió, ella construyó uno de los monumentos “más formidables” del predio. Del Carril está cómodamente sentado mirando hacia el sur y protegido por el baldaquino.  Ellos fueron dueños de la estancia "La Porteña".

 

 

Cuando el Dr. del Carril muere en 1883, su viuda recibió su parte de la inmensa fortuna y a partir de alli deja de sufrir la miseria a la cual la tenia sometida su cónyuge. La casa colonial que del Carril había comprado a Cascallares, con su patio y el típico aljibe, rodeada por una verja fue destinada a los peones y muy cerca de ella levantó, Tiburcia, un espléndido palacete de estilo francés, realizado por el ingeniero Otamendi, lo inaugura en junio de 1895 cuando cumplió 89 años. En esta casa, tuvieron lugar a fines del siglo pasado las fiestas mas distinguidas de la sociedad porteña. Los recibos en el día del cumpleaños de su dueña eran espectaculares. Llegaban los invitados en un tren especial y seguían en coche hasta La Porteña; viajaban también por su lado cocineros, vajillas, músicos, floristas. El interior fue adornado con espléndidos tapices, altos espejos que destacaban la escalinata y diversos rincones; los techos y paneles fueron decorados por artistas franceses. Quince años después, como última voluntad, ella pidió que su busto fuera colocado de espaldas a él y en una posición más incómoda. Una muestra en mármol de como había sido la vida en común. El enojo fue tan grande, que ella solicitó que el día en que falleciera, su escultura se ubicara en la posición en que se encuentra, donde se los ve dándose la espalda porque seguiría enojada con él, aún después de la muerte. El rostro de la mujer, delata su fuerte carácter.  

 

HECHOS CURIOSOS

 Su nieta fue Delia del Carril Iraeta, grabadora y pintora argentina, nació en la estancia familiar de Polvaredas, provincia de Buenos Aires en 1884. Sus padres fueron Víctor del Carril Domínguez hijo del matrimonio Tiburcia y Salvador) y su madre fue Julia Iraeta Iturriaga. El matrimonio tuvo 18 hijos, de los cuales vivieron trece.  Delia conoció al poeta chileno Pablo Neruda; ella tenía 50 años y él, 30. Ella era vital, inteligente y muy atractiva, por lo que la diferencia de edad no era importante. Iniciaron rápidamente un romance que perduró por 20 años.

Fueron padrinos de un hijo que tuvieron Dolores Costa con Justo José de Urquiza.

 

 

 

Un amor de cuento de hadas

 

El soltero más codiciado de la Argentina, Marcelo T. de Alvear, se casó con una soprano portuguesa consagrada, Regina Pacini, que dejó el bel canto para seguirlo en su destino de presidente de un país lejano. Hasta que murió, en 1965, ella llevaba todos los meses un enorme ramo de rosas a la tumba de su marido. Un auténtico "niño bien". Su fortuna era inmensa. No solamente la que le había legado su padre, sino la que había obtenido de su madre, Elvira Pacheco, hija del general rosista Angel Pacheco. Marcelo parecía predestinado al éxito. Le tocó gobernar durante los años de bonanza que fueron de 1922 a 1928. La Argentina creció a buen ritmo y no hubo grandes conflictos. Fue la última década feliz de una Argentina opulenta.

 

En la bóveda de la familia Alvear se esconde la historia de amor entre Regina y Marcelo. Vivieron juntos durante 35 años. No tuvieron hijos. Marcelo hijo del intendente porteño Torcuato de Alvear y nieto del general Carlos Maria de Alvear. Quien fuera presidente de la Nación se enamoró de su maravillosa voz y de su frágil belleza, esperando varios años un "si" a su propuesta de casamiento. Ella fue una soprano lírica ligera, Primera Dama Argentina y benefactora portuguesa de ascendencia italiana. El amor de Marcelo por Regina fue tan grande que a pesar de las opiniones adversas de la sociedad pacata de aquellos tiempos, nada le hizo desistir de casarse con su amada y hacer que se la respetara. La noche de bodas transcurrió en el Royal Hotel, en Estoril, la ciudad del aire perfumado. La suite nupcial estaba llena de rosas y en el fonógrafo sonaba L’elisir d’amore cantado por Regina. El le hizo un regalo de bodas fabuloso: Coeur Volant, un castillo normando en Versailles, cerca de París. La pareja lo amuebló con refinamiento y lo habitó por largos años. La mejor habitación, con un piano y un atril, era como un teatro en miniatura. Desde entonces, ella cantaría para una sola persona: Marcelo. Los pocos discos que habían registrado su voz, la propia Regina los retiró de circulación. Durante cuatro años no pisaron Buenos Aires. El regreso se produjo recién en 1911. Se encontraron con un medio hostil. Un incidente grave se produjo durante la fiesta de bodas de Elvirita de Alvear, en El Talar de Pacheco. Ninguna mujer le hablaba a Regina. Dicen que Marcelo, cuya fama de mujeriego siempre había sido amplia, le dijo a su esposa, indignado: "No te preocupes Regina, que a todas éstas yo les levanté las polleras". Que Alvear fuera así nunca le preocupó a Regina, porque sabía que siempre volvería con ella. El amor de Regina por Marcelo no fue menor, ya que a pesar de los amoríos de su esposo, ella siempre lo perdonó y estuvo a su lado hasta el final de sus días.  El 23 de marzo de 1942, Marcelo, fulminado por una crisis cardiaca, terminó sus días en Don Torcuato. A su lado, la mano en la mano, estaba Regina Pacini.  Ella lo sobrevivió largos años. Se refugió en Villa Elvira. Murió en 1965, a los 95 años. El día 23 de cada mes, Regina iba a la Recoleta y le llevaba a su marido un gran ramo de rosas blancas y rojas. Se sentaba en una sillita en el interior de la bóveda y pasaba largo rato allí. Sus labios se movían, las lágrimas le afloraban a los ojos como si hablara con Marcelo, como si pronunciara palabras de amor.

 

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Su casamiento, en 1907, provocaría un escándalo en Buenos Aires. Recibidos por reyes y nobles, Maria Uxue de Alvear, cuñada de Marcelo, una de las mujeres mas ricas de la Argentina, jamás quiso recibirla en su casa. Un telegrama firmado por quinientas firmas de una sociedad prejuiciosamente provinciana que acaso escondiera sentimientos de envidia, amargó a Marcelo.

 

HECHOS CURIOSOS

Fue elegido presidente estando en Francia como embajador. Durante su gobierno se vivió un periodo de prosperidad y bienestar.

 

 

 

Camila O’ Gorman & Ladislao Gutiérrez: el amor más prohibido.

 

Camila O´Gorman y Ladislao Gutiérrez tuvieron coraje y transgredieron las normas. El 12 de diciembre de 1847 se fugaron para concretar su amor prohibido: el de una chica de alta sociedad y un sacerdote tucumano.

 

Fusilamiento de Camila

 

 

 


 

 

Liliana Crocciati era hija de un conocido peinador, pintor y poeta italiano.

Falleció a los 20 años en Innsbruck, en el año 1970, cuando se encontraba en viaje de bodas. Qué convirtió la luna de miel en luna de hiel?
Un alud golpeó parte del hotel dónde ella y su marido pasaban la noche. Moriría asfixiada por su propia ropa entre la nieve, no pudo escapar...Sus padres estaban desconsolados, se había ido.

 

Ese mismo día, a 14.000 kilómetros de distancia, también murió Sabú, su perro adorado. En la escultura realizada en bronce podemos ver a Liliana vestida con su traje de novia, su anillo de compromiso y además, ella está acompañada por su querida mascota, un perrito llamado Sabú.  La madre de Liliana exigió que su tumba solo fuera construida en madera y vidrio, elementos que su hija había adorado como materiales para sus obras. No se usaría ningún tipo de piedra en la tumba. El diseño de la misma evoca el que fuera su cuarto en vida. Así mismo no hay espacio para flores dentro de su mausoleo.
 

 No le gustaban cerca suyo, las prefería vivas como parte de un todo, por eso mismo, adornan el macetero que contiene la escultura que hiciera de su perro más adorado, Sabú, quién la acompañará por el resto de la eternidad, al menos, en metal, ya que Wilfredo Viladrich por pedido de su familia, realizó una escultura de Liliana luciendo su vestido de novia con el que fue enterrada. Se puede reconocer su féretro desde la entrega ya que este está semicubierto por un tsari rojo que ella adquirió en un viaje a la India. En las paredes podemos ver retratos pintados de Liliana en un estilo propio de los años en que vivía, mostrándola vivaz y hermosa, llena de vida, con sus ojos celestes brillando y su rojo cabello como el fuego. Todos pintados por sus amigos de Bellas Artes.

 

 

 

Rufina Cambáceres, la jóven que murió dos veces y relacionada con Hipólito Yrigoyen.

Su amiga íntima le reveló un secreto que tuvo guardado durante mucho tiempo.  El novio de la niña, era también el amante de su bella madre. El impacto de la confesión de su amiga le ocasionó un ataque al corazón y murió. Quién fue el caballero que rompió su corazón? El único presidente soltero que tuvo la Argentina: don Hipólito Yrigoyen, quien después de un tiempo, tuvo un hijo con la viuda de Cambáceres.

 

Dentro del cementerio de la Recoleta se alza una escultura que inmortaliza a la joven hija del escritor argentino Eugenio Cambáceres (1843-1889), quien con sus ácidas obras desnudó hipocresías de la alta sociedad de fines del 1800, y el que fue repudiado  por haberse casado en Paris con una bailarina italiana, Luisa Baccichi, a quien la “gente bien” apodaba “La Bachicha”. El matrimonio tuvo una única hija: Rufina (1883)nacida en Paris y cuando Cambáceres murió en 1889 a causa de una tuberculosis pulmonar, Luisa y la joven Rufina quedaron solas, con un palacete en la calle Montes de Oca, en Barracasy la estancia "El Quemado". La niña desarrolló un carácter introvertido y solitario que se profundizó cuando su madre, cuatro años después de la muerte de Cambáceres, se convirtió en “la querida” del futuro presidente Hipólito Yrigoyen. Para entonces Rufina tenía catorce años, era hermosa y muchos jóvenes rondaban la casona de Montes de Oca, pero ella mostraba indiferencia.

 

En mayo de 1902 Rufina cumplía 19 años, su madre había organizado una gran fiesta y luego escucharían música lírica en el Colón. Cuando finalizó el festejo y debían partir hacia el teatro, entonces su madre escuchó el alarido aterrador de una de las mucamas, corrió a la habitación de Rufina y encontró a su hija tendida, rígida, muerta. Un médico confirmó que había sido un síncope. Cuando el cortejo llego al cementerio de La Recoleta llovía torrencialmente y dispusieron dejar el féretro en la capilla, en la entrada principal hasta el otro dia.

  Al día siguiente  el cuidador de la bóveda de los Cambáceres, avisó el macabro hallazgo del ataúd de Rufina desplazado de su lugar y al abrir el ataúd ven que el rostro de Rufina estaba rasguñado.

 

Había sufrido un ataque de catalepsia y fue sepultada viva. La bóveda de Rufina fue una de las primeras bóvedas art Nouveau del cementerio. Es una expresión estilo látigo del art Nouveau como se lo llama en Francia y en Bélgica.  El escultor fue Richard Aigner  Rufina Cambáceres esconde una pena de amor que seguramente terminó con su vida a corta edad. 

 

 “Lo único que deseo para mi entierro es no ser enterrado vivo”. (Lord Chesterfield).

 

CONOCE MAS:

 

   Rumores dicen que la canción Rasguña las piedras de Charly García tiene una letra profundamente inspirada en ella.

Eugenio Cambáceres tuvo en 1876 un idilio con una soprano del Colon Emma Wizjiak  siendo descubiertos en un palco por el marido engañado quien desafió a duelo a Eugenio que jamás se concreto ya que el marido abandono el país dejando a su bailarina en Buenos Aires y ese episodio alejo a Eugenio de la política.

Luisa Baccichi e Hipólito Yrigoyen tuvieron un hijo: Luis Hernán. Luisa murió en el palacete de Montes de oca en Barracas a causa de un edema pulmonar a los 69 años .

La estancia del quemado ahora pertenece a  Silvi Maguire de Curuchet y ahora se llama " Los Medano Negros".

 

 

 

- Luz María García Velloso -

- La Dama de Blanco-

 

 Hija del dramaturgo y presidente de La casa del Teatro, Enrique García Velloso, tenía 15 años cuando murió de leucemia en 1925. Una escultura tamaño natural la representa dormida, bajo un crucifijo. Su madre, deprimida después de la muerte de la hija, obtuvo permiso especial para permanecer junto a esta tumba por las noches. Su bóveda se encuentra a la derecha de la avenida principal de la Recoleta. Allí hay una estatua yacente de una criatura de pecho plano, muy hermosa, muerta en su lecho.

 

 

La madre, desesperada, durmió durante meses a los pies de la imagen, en un pequeño espacio detrás de las rejas.
A Luz María también se le atribuye el protagonismo de la leyenda urbana más popular del mundo:
la Dama de Blanco. Se sabe: un joven se encuentra con una bella chica, la lleva a bailar o a tomar algo, ella siente frío, él le presta su saco, ella lo mancha de café. Al día siguiente, cuando el joven quiere recuperar su saco en casa de la chica, la madre le comunica que está muerta, enterrada en la Recoleta. El joven va al cementerio y encuentra su saco sobre la bóveda. Enloquece. O se suicida.

 

 

Hay una versión que prescinde del encuentro con la madre: la chica entra al cementerio una vez terminada la salida y se pierde entre las bóvedas, mientras el joven la sigue y comprueba que estuvo paseando con un espectro.

 

 

 

 

Del amor trágico al anonimato



Existe hoy una calle sin nombre, y quizás por eso se la use como playa de estacionamiento. "Nace en Lima 350 y termina sobre la Avenida 9 de julio, entre Moreno y Belgrano, frente al Ministerio de Salud", cuenta Alberto Piñeiro, historiador, director del Museo Histórico Cornelio Saavedra y el autor  "las calles de Buenos Aires. Sus nombres desde la fundación hasta nuestros días", publicado en 2003 por el Instituto Histórico de la Ciudad.
Esta corta calle sin nombre, paradójicamente, en el pasado tuvo tres. En 1812 ya se la conocía como la calle "Del Pecado". Según un artículo del diario La Razón del 8 de enero de 1920, esa denominación se refería al trágico romance entre una jóven que vivía en Bernardo de Irigoyen y un torero andaluz. Cuando ella se negó a acompañarlo a España, él la mató, antes de ahorcarse en una verja de la casa. 
Luego la ordenanza del 27 de noviembre de 1893 rebautizó ala calle " aroma", por un combate librado en Bolivia el 15 de noviembre de 1810, por las fuerzas patriotas al mando de Esteban Arce y Bartolomé Guzmán. También se conoció con el nombre de "calle Fidelidad».

 

 

Calle del Pecado en la que se alojaban prostíbulos. Desapareció cuando se construyo  el ministerio de obras publicas y producto del ensanche otorgado a la avenida 9 de Julio. Allí, y a medida que las casas de antiguas familias patricias eran abandonadas por sus moradores, comenzaron instalarse las tradicionales "pulperías", especie de bares donde los gauchos, los negros y el paisanaje de las clases mas humildes iban a entretenerse y tomar bebidas alcohólicas.